miércoles, octubre 17, 2007

INFORME DEL PARLAMENTO EUROPEO Y LA RSE

INFORME     
DOC 198k PDF 269k
20.12.2006
PE 380.802v02-00   A6-0471/2006

sobre la responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación

(2006/2133(INI))

Comisión de Empleo y Asuntos Sociales

Ponente: Richard Howitt

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
  EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
  OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía
  OPINIÓN de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género
  PROCEDIMIENTO

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre la responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación

(2006/2133(INI))

El Parlamento Europeo,

–   Vistas las dos normas más reconocidas a nivel internacional en cuanto a la conducta de las empresas, a saber, la «Declaración de principios tripartita sobre las empresas multinacionales y la política social» de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y las «Directrices para las empresas multinacionales» de la OCDE, los códigos de conducta acordados bajo la égida de organizaciones internacionales como la FAO, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial, así como los esfuerzos realizados bajo los auspicios de la UNCTAD con respecto a las actividades de las empresas en los países en desarrollo,

–   Vista la declaración de la OIT de 18 de junio de 1998 sobre los principios fundamentales y los derechos en el trabajo y sus convenios sobre normas fundamentales mínimas a nivel internacional: abolición del trabajo forzoso (Convenios 29 y 105), libertad de asociación y derecho a la negociación colectiva (Convenios 87 y 98), abolición del trabajo infantil (Convenios 138 y 182), y no discriminación en el empleo (Convenios 100 y 111),

–   Vistos la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y, en particular, el artículo en el que se pide a todos los individuos, así como las instituciones, que promuevan el respeto universal de los derechos humanos; el Pacto internacional de 1966 sobre los derechos civiles y políticos; el Pacto de 1966 sobre derechos económicos, sociales y culturales; la Convención de 1979 sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer; el proyecto de 1994 de declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas y la Convención de las Naciones Unidas de 1989 sobre los derechos del niño,

–   Visto el Convenio de la OCDE contra el soborno de 1997,

–   Vista la iniciativa Global Reporting Initiative (GRI) lanzada en 1997(1), y las directrices actualizadas para las informaciones sobre desarrollo sostenible, publicadas el 5 de octubre de 2006,

–   Visto el Pacto Mundial de las Naciones Unidas lanzado en septiembre de 2000,

–   Visto el anuncio efectuado el 9 de octubre de 2006 por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y por la Global Reporting Initiative, según el cual han formado una «alianza estratégica»,

–   Visto el proyecto de normas de las Naciones Unidas sobre las responsabilidades de las sociedades transnacionales y otras empresas en la esfera de los derechos humanos (diciembre de 2003),

–   Vistos los resultados de la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo en 2002, en particular, la solicitud de iniciativas intergubernamentales sobre las responsabilidades empresariales, así como las Conclusiones del Consejo de 3 de diciembre de 2002 sobre el seguimiento de la Cumbre,

–   Visto el informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre el trabajo del Pacto Mundial «Hacia asociaciones mundiales - Cooperación reforzada entre las Naciones Unidas y todos los socios pertinentes, en particular del sector privado», de 10 de agosto de 2005 (05-45706 (E) 020905),

–   Vistos el nombramiento de un Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos, su informe provisional de 22 de febrero de 2006 (E/CN.4/2006/97), y las consultas regionales que realizó en Bangkok los días 26 y 27 de junio de 2006 y en Johannesburgo los días 27 y 28 de marzo de 2006,

–   Vista su Resolución, de 15 de enero de 1999, sobre la adopción de normas por la Unión Europea para las empresas europeas que operan en países en desarrollo: Hacia un código de conducta europeo(2), en la que recomienda la creación de un modelo europeo de código de conducta que cuente con el apoyo de una plataforma de seguimiento europea,

–   Visto el Convenio de Bruselas de 1968 sustituido por el Reglamento (CE) nº 44/2001 del Consejo, de 22 de diciembre de 2000, relativo a la competencia judicial, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones judiciales en materia civil y mercantil(3),

–   Visto el Reglamento (CE) nº 761/2001 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de marzo de 2001, por el que se permite que las organizaciones se adhieran con carácter voluntario a un sistema comunitario de gestión y auditoría medioambientales (EMAS)(4),

–   Vista la Resolución del Consejo de 3 de diciembre de 2001, relativa al seguimiento del Libro Verde sobre la responsabilidad social de las empresas(5),

–   Vista su Resolución, de 30 de mayo de 2002, sobre el Libro Verde de la Comisión «Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas»(6),

–   Vista su Resolución, de 13 de Mayo de 2003, sobre la Comunicación de la Comisión relativa a la responsabilidad social de las empresas: una contribución empresarial al desarrollo sostenible(7),

–   Vista la Recomendación de la Comisión, de 30 de mayo de 2001, relativa al reconocimiento, la medición y la publicación de las cuestiones medioambientales en las cuentas anuales y los informes anuales de las empresas (notificada con el número C(2001) 1495)(8),

–   Vista su Resolución, de 4 de julio de 2002, sobre la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico Social «Promover las normas fundamentales del trabajo y mejorar la gobernanza social en el contexto de la mundialización»(9),

–   Vista la Resolución del Consejo, de 6 de febrero de 2003, relativa a la responsabilidad social de las empresas(10),

–   Vista la Comunicación de la Comisión «Gobernanza y desarrollo» (COM(2003)0615),

–   Vista la Directiva 2003/51/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre las cuentas anuales y consolidadas de determinadas formas de sociedades, bancos y otras entidades financieras y empresas de seguros(11),

–   Vista la Directiva 2004/18/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de marzo de 2004, sobre coordinación de los procedimientos de adjudicación de los contratos públicos de obras, de suministro y de servicios(12),

–   Visto el informe final y las recomendaciones del Foro Multilateral Europeo sobre la Responsabilidad Social de las Empresas celebrado el 29 de junio de 2004, incluida la recomendación nº 7 que apoya medidas encaminadas a lograr el marco jurídico correcto,

–   Vista la Comunicación de la Comisión «La dimensión social de la globalización: la contribución de la política comunitaria para que los beneficios se extiendan a todos» (COM(2004)0383),

–   Vista la Directiva 2005/29/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de mayo de 2005, relativa a las prácticas comerciales desleales de las empresas en sus relaciones con los consumidores en el mercado interior, que modifica la Directiva 84/450/CEE del Consejo, las Directivas 97/7/CE, 98/27/CE y 2002/65/CE del Parlamento Europeo y del Consejo y el Reglamento (CE) nº 2006/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo (Directiva sobre las prácticas comerciales desleales)(13),

–   Visto el Consejo Europeo de los días 22 a 23 de marzo de 2005 que relanzó la Estrategia de Lisboa centrando esta asociación entre la UE y los Estados miembros en «Trabajar juntos por el crecimiento y el empleo»,

–   Vista su Resolución, de 5 de Julio de 2005, sobre la explotación de los niños en los países en desarrollo y, en particular, el trabajo infantil(14),

–   Vistas la Comunicación de la Comisión relativa a la revisión de la Estrategia para un desarrollo sostenible - Plataforma de acción (COM(2005)0658), así como la nueva Estrategia de Desarrollo Sostenible de la UE adoptada por el Consejo el 20 de diciembre de 2005,

–   Visto el Consenso europeo sobre el desarrollo, firmado por la Comisión, el Consejo y el Parlamento Europeo el 20 de diciembre de 2005,

–   Visto el nuevo Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG+), en vigor desde el 1 de enero de 2006, por el que se concede un acceso exento de aranceles o una reducción arancelaria para un elevado número de productos y que incluye asimismo un nuevo incentivo para países vulnerables que se enfrentan a necesidades comerciales, financieras o de desarrollo específicas,

–   Vista la Comunicación de la Comisión «Promover un trabajo digno para todos - Contribución de la Unión a la aplicación de la agenda del trabajo digno en el mundo» (COM(2006)0249),

–   Visto el Libro Verde sobre la Iniciativa Europea de Transparencia, de 3 de mayo de 2006,

–   Vista su Resolución, de 6 de julio de 2006, sobre comercio justo y desarrollo(15),

–   Vista la Comunicación de la Comisión «Modernización del Derecho de sociedades y mejora de la gobernanza empresarial en la Unión Europea - Un plan para avanzar» (Plan de acción de la UE sobre gobernanza empresarial) (COM(2003)0284),

–   Vista la audiencia sobre «Responsabilidad social de las empresas - ¿existe un planteamiento europeo?» organizada por el Parlamento Europeo el 5 de octubre de 2006,

–   Visto el artículo 45 de su Reglamento,

–   Vistos el informe de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales y las opiniones de la Comisión de Industria, Investigación y Energía y de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (A6-0471/2006),

A. Considerando que las empresas no pueden sustituir a los poderes públicos cuando éstos dejan de asumir el control del respeto de las normas sociales y medioambientales,

1.  Manifiesta su convicción de que una mayor responsabilidad social y medioambiental por parte de las empresas, unida al principio de responsabilidad empresarial, representa un elemento esencial del Modelo Social Europeo y de la Estrategia Europea de Desarrollo Sostenible a la vez que responde a los retos sociales de globalización económica;

2.  Celebra la Comunicación de la Comisión que permite dar un nuevo ímpetu al debate de la UE sobre la responsabilidad social de las empresas (RSE), pero constata las inquietudes expresadas por determinadas partes clave sobre una falta de transparencia y equilibrio en la consulta efectuada antes de la publicación;

3.  Reconoce que continúa abierto un debate entre las distintas partes interesadas sobre una definición apropiada de RSE, y que el concepto de «ir más allá en el cumplimiento» permite a algunas empresas afirmar que dan pruebas de responsabilidad social a la vez que violan la legislación local o internacional; cree que la ayuda de la UE a gobiernos de terceros países para cumplir la legislación social y medioambiental conforme a los convenios internacionales, junto con unos regímenes eficaces de inspección, constituyen un complemento necesario en favor del progreso de la RSE de Europa en el mundo;

4.  Opina las políticas de RSE deberían promoverse por derecho propio y no como sustitución de una reglamentación adecuada en otros ámbitos, ni como un intento encubierto de introducir una legislación tal; pide que el debate sobre la RSE en la UE "esté despolarizado": los enfoques exclusivamente voluntarios u obligatorios no deberían apoyarse; reafirma que es necesario favorecer un enfoque esencialmente voluntarista permitiendo al mismo tiempo - sin obligación - una investigación y un diálogo sobre la base de objetivos sociales y medioambientales bien definidos, sin excluir más investigación y diálogo acerca de compromisos vinculantes;

5.  Constata que la proliferación de iniciativas voluntarias en materia de RSE podría considerarse un obstáculo para que un mayor número de empresas adopten políticas de RSE, en particular empresas pequeñas, así como un desincentivo de cara a las empresas para que lleven a cabo acciones de RSE más creíbles, demostrando al mismo tiempo la importancia que se le confiere, y la necesidad de crear incentivos para unas políticas de RSE más ambiciosas; pide a la Comisión que fomente la difusión de las buenas prácticas resultantes de las iniciativas voluntarias en materia de RSE; considera que la Comisión también habría de considerar la elaboración de una lista de criterios que las empresas deberían respetar si desean afirmar que son responsables;

6.  Considera que la credibilidad de las iniciativas voluntarias en materia de RSE depende más de un compromiso de incorporar las normas y los principios existentes acordados a escala internacional y de un enfoque multilateral, como recomienda el Foro Multilateral Europeo, así como de la aplicación de un seguimiento y una verificación independientes; recomienda la creación de un mecanismo de este tipo a escala europea;

7.  Considera que el debate de la UE en materia de RSE ha llegado a un punto en el que el énfasis debe pasar de los «procesos» a los «resultados», logrando una contribución mesurable y transparente de las empresas en la lucha contra la exclusión social y la degradación ambiental en Europa y en todo el mundo;

8.  Reconoce que muchas empresas ya están realizando un esfuerzo importante y creciente para cumplir con su responsabilidad social;

9.  Toma nota de que los mercados y las empresas en Europa se encuentran en diferentes fases de desarrollo; considera, por consiguiente, que un método universal que pretenda imponer un único modelo para el comportamiento de las empresas no es adecuado y no conducirá a una aceptación significativa de la RSE por parte de las empresas; considera, asimismo, que se debe poner el acento en el desarrollo de la sociedad civil y, en particular, en sensibilizar a los consumidores a favor de una producción responsable para promover la aceptación de una responsabilidad de las empresas que sea duradera e importante en el contexto nacional o regional específico;

10. Señala que la RSE debe abordar nuevos temas tales como el aprendizaje a lo largo de la vida, la organización del trabajo, la igualdad de oportunidades, la inclusión social, el desarrollo sostenible y la ética, de manera que sirva como un instrumento adicional para la gestión del cambio industrial y las reestructuraciones;

El debate de la UE sobre RSE         

11. Toma nota de la decisión de la Comisión de crear una Alianza Europea para la Responsabilidad Social de las Empresas en asociación con diversas redes empresariales; recomienda que la propia Comisión asegure un punto único de coordinación para mantener una conciencia de pertenencia a la Alianza y de sus actividades, definiendo objetivos claros, calendarios y una visión estratégica para su actividad; incita al conjunto de las empresas europeas y a las empresas que operan en Europa, grandes y pequeñas, a que suscriban esta iniciativa, y desea que la participación de otras partes interesadas refuerce la Alianza;

12. Opina que el diálogo social ha supuesto un medio eficaz para fomentar las iniciativas de RSE y que los comités de empresa europeos han desempeñado igualmente un papel constructivo en el desarrollo de las mejores prácticas relativas a la RSE;

13. Propone que un aumento sustancial del interés en las prácticas de RSE entre las empresas de la UE, el desarrollo de nuevos modelos de las mejores prácticas por auténticos líderes entre las empresas y los órganos sindicales de las empresas en diferentes aspectos de RSE, la identificación y la promoción de acciones y reglamentaciones específicas de la UE de apoyo a las RSE y la evaluación del impacto de tales iniciativas en el medio ambiente y los derechos humanos y sociales podrían componer los criterios básicos de valoración del éxito; propone asimismo que se fije un plazo de dos años para la conclusión de los trabajos de los «laboratorios» creados en este contexto como propuso la RSE Europa;

14. Observa que la convocatoria del Foro Multilateral Europeo supuso una adición tardía a la Comunicación y que es necesario adoptar medidas para generar la confianza de las diferentes partes interesadas en que se llevará a cabo un verdadero diálogo que conduzca a un impacto real de las políticas y los programas de la UE para incentivar y aplicar la RSE en las empresas de la UE; opina que es necesario extraer una lección de los dos años en los que funcionó el Foro Multilateral Europeo anteriormente, que fueron positivos en el sentido de que siguió la norma «sin fama, no hay vergüenza» y, en particular, por la utilización de informadores independientes; destaca, no obstante, que se necesitan mejoras en relación con el logro de un consenso; insiste también en que los representantes de la Comisión participen más activamente en el debate;

15. Pide a la Comisión que invite a los representantes de cierto número de gobiernos nacionales, regionales y locales comprometidos a utilizar la contratación pública y otros instrumentos de la administración pública para fomentar la RSE a crear su propio «laboratorio» en el marco de la Alianza e integrar sus conclusiones en sus actividades futuras;

16. Respalda los esfuerzos realizados por la Comisión para ampliar la participación en el Foro Multilateral Europeo e incluir a los inversores, al sector de la educación y a las autoridades públicas, insistiendo al mismo tiempo en que ha de mantenerse la posibilidad de un diálogo permanente para alcanzar los objetivos acordados;

17. Pide a la Comisión que, con miras a estudiar continuamente los avances de la RSE, fomente una mayor participación de las mujeres en el Foro multilateral así como el intercambio de información y de buenas prácticas en materia de igualdad de género;

18 Apoya las solicitudes de una divulgación obligatoria para los grupos de interés empresariales y de otro tipo y de un acceso equilibrado entre las agrupaciones de empresas y otros grupos de partes interesadas a la elaboración de políticas de la UE;

Vínculo entre RSE y competitividad

19. Acoge con satisfacción el objetivo de la Comunicación de vincular la RSE a los objetivos económicos, sociales y medioambientales de la Agenda de Lisboa ya que considera, precisamente, que una gestión seria de la RSE por parte de las empresas puede contribuir tanto a la creación de puestos de trabajo, a la mejora de las condiciones de trabajo y al respeto de los derechos de los trabajadores, como al fomento de la investigación y el desarrollo de las innovaciones tecnológicas; respalda el principio de la «competitividad responsable» como parte integrante del programa de la Comisión para la innovación y la competitividad; reta a las empresas europeas a que incluyan en sus informes cómo contribuyen a los objetivos de Lisboa;

20. Reconoce que unas normas eficaces en materia de competencia, dentro y fuera de Europa, constituyen un elemento fundamental para garantizar prácticas empresariales responsables, en particular asegurando el tratamiento y un acceso justos para las PYME locales;

21. Reitera que la aplicación en el marco de la RSE de prácticas de contratación responsables y no discriminatorias que fomenten el empleo de las mujeres y las personas con discapacidad contribuye a la realización de los objetivos de Lisboa;

22. Toma nota de la contradicción entre las estrategias de contratación competitivas por parte de empresas que intentan continuamente mejorar la flexibilidad y los costes, y los compromisos voluntarios en materia de RSE con los que se intenta evitar prácticas de empleo explotadoras y promover relaciones a largo plazo con los suministradores; acoge positivamente la continuación del diálogo sobre este punto;

23. Sugiere a este respecto que las evaluaciones y el seguimiento de las empresas europeas reconocidas como responsables se extiendan asimismo a sus actividades y a las de sus subcontratistas fuera de la Unión Europea, a fin de garantizar que la RSE beneficie también a los países terceros y en particular a los países en vías de desarrollo, de conformidad con las convenciones de la OIT relativas básicamente a la libertad sindical, la prohibición del trabajo infantil, la prohibición del trabajo forzado, y más específicamente destinadas a las mujeres, los migrantes, las poblaciones autóctonas y los grupos minoritarios;

24. Reconoce que la RSE constituye un elemento motor importante para las empresas y solicita la integración de las cuestiones de política social, como el respeto de los derechos de los trabajadores, una política salarial justa, la lucha contra las discriminaciones, la formación a lo largo de toda la vida, etc., y medioambientales, haciendo hincapié en una promoción enérgica del desarrollo sostenible, en apoyo de los nuevos productos y procesos de fabricación a través de las políticas de innovación y comerciales de la UE, así como con la elaboración de estrategias de competitividad sectoriales, a escala regional y de las ciudades;

25. Subraya que las empresas que actúan con responsabilidad social contribuyen de forma destacada a eliminar las desigualdades que afectan sobre todo a las mujeres y a las personas con discapacidad en el mercado de trabajo, en particular en materia de acceso al empleo, las prestaciones sociales, la formación, el desarrollo profesional y una política salarial justa; subraya que las empresas deberían centrar su política de contratación en la Directiva 76/207/CEE del Consejo, de 9 de febrero de 1976, relativa a la aplicación del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres en lo que se refiere al acceso al empleo, a la formación y a la promoción profesionales, y a las condiciones de trabajo(16);

Instrumentos de la RSE

26. Se congratula de la tendencia de estos últimos años entre las grandes empresas de publicar voluntariamente informes sociales y medioambientales; constata que el número de estos informes ha seguido aumentando continuamente desde 1993, pero que su número se ha vuelto ahora relativamente estable y que sólo una minoría usa normas y principios aceptados internacionalmente, cubre la totalidad de la cadena de suministro de la empresa o realiza un control y una verificación independientes;

27. Reitera el apoyo del Parlamento en favor de una información integrada en materia social, medioambiental y financiera por parte de las empresas, basada en una reglamentación, por ejemplo, con un umbral mínimo para evitar costes desproporcionados para las empresas más pequeñas; solicita una investigación detallada sobre la aplicación de requisitos mínimos para la información en materia social y medioambiental en el marco de la recomendación de la Comisión de 2001 sobre la publicación de aspectos medioambientales, de la Directiva de modernización de las cuentas de 2003 y de la Directiva sobre los folletos de 2003, que apoyan una transposición efectiva en todos los Estados miembros y la realización de consultas sobre el potencial para reforzar estas disposiciones en su próxima revisión, y que incluyen interpretaciones de la importancia del riesgo social y medioambiental en el marco de los requisitos existentes en materia de divulgación;

28. Reconoce las actuales limitaciones del «sector» de la RSE en relación con la medición del comportamiento empresarial, la auditoría social y la certificación, en particular por lo que respecta al coste, la comparabilidad y la independencia, y considera que será necesario elaborar un marco profesional que incluya cualificaciones específicas en este ámbito;

29. Recomienda a la Comisión que incremente la responsabilidad de los dirigentes de empresas con más de 1 000 empleados para incluir el compromiso de dichos empresarios por minimizar el posible impacto perjudicial, desde el punto de vista social y medioambiental, de las actividades de la empresa;

30. Reitera su apoyo al sistema de gestión y auditoría medioambientales de la UE, en particular su requisito de verificación externa y la obligación de los Estados miembros de fomentar el sistema, y considera que aún queda margen para desarrollar sistemas similares relativos a la protección del trabajo y de los derechos humanos y sociales;

31. Apoya el Código de buenas prácticas de la Alianza Internacional para la Certificación y el Etiquetado Social y Medioambiental, que constituye el ejemplo más importante para fomentar la colaboración entre las iniciativas existentes en materia de etiquetado, de preferencia la creación de nuevas etiquetas sociales a escala nacional o europeo;

32. Opina que los consumidores, los clientes, los trabajadores y los inversores deben tener la posibilidad de elegir o rechazar productos/proveedores, lugares de trabajo y empresas en función de su mayor o menor responsabilidad respecto del medio ambiente y de las condiciones sociales;

33. Pide a la UE que adopte una norma europea para el etiquetado de productos, de tal modo que el respeto de los derechos humanos y los derechos fundamentales de los trabajadores se incorpore en el sistema de etiquetado;

34.Pide a la Comisión que aplique un mecanismo en el que las víctimas, incluidos los nacionales de terceros países, puedan recurrir contra empresas europeas a través de los tribunales nacionales de los Estados miembros;

35. Toma nota de que la Comunicación no ha tenido en cuenta la cuestión de la inversión social responsable, manifiesta su apoyo a la plena participación de los inversores como partes interesadas en el debate sobre la RSE a escala de la UE, incluido el Foro Multilateral Europeo, apoya las solicitudes de transparencia de la industria en lugar de prescripciones a través de la introducción de una «declaración de principios de interés» a escala de la UE para fondos de inversiones;

36. Subraya que los consumidores desempeñan un importante papel cuando se trata de crear incentivos para una producción y una práctica comercial responsables; no obstante, opina que por el momento, esta situación es poco transparente para los consumidores, entre otras cosas, debido a la confusión que existe entre las diferentes normas nacionales de producción y los diversos sistemas de etiquetado de los productos, lo que contribuye a menoscabar las actuales etiquetas sociales de productos; observa que al mismo tiempo esto supone gastos considerables para las empresas que deben adaptarse a las numerosas exigencias y normas nacionales diferentes; señala además que resulta caro crear mecanismos de vigilancia relacionados con el etiquetado social de productos, sobre todo en los países pequeños;

37. Pide a la Comisión que regule la responsabilidad conjunta y solidaria por parte de empresas generales o principales, a fin de abordar los abusos cometidos en la subcontratación y la externalización de trabajadores, y que establezca un mercado interior transparente y competitivo para todas las empresas;

38. Apoya los esfuerzos de Eurostat para desarrollar indicadores que midan los resultados de la RSE en el contexto de la Estrategia de Desarrollo Sostenible de la UE así como la intención de la Comisión de desarrollar nuevos indicadores para evaluar el conocimiento y el consumo de productos que llevan la etiqueta ecológica de la UE y la cuota de producción de las empresas adheridas al EMAS;

39. Recuerda la consideración previa dedicada a la designación de un Defensor del Pueblo de la UE sobre RSE encargado de realizar investigaciones independientes sobre temas relacionados con la RSE a petición de las empresas o de cualquier grupo de partes interesadas; pide que se siga reflexionando sobre esta propuesta y otras similares en el futuro;

Mejora de la reglamentación y RSE

40. Considera que las políticas de RSE pueden reforzarse mejorando el conocimiento y la aplicación de los instrumentos jurídicos existentes; pide a la Comisión que organice y fomente campañas de sensibilización y que controle la aplicación de la responsabilidad directa extranjera de conformidad con la Convención de Bruselas, y la aplicación de las Directivas sobre la publicidad engañosa y las prácticas comerciales desleales con el fin de adherir a las empresas a sus códigos de conducta voluntarios en materia de RSE;

41. Reitera la necesidad de utilizar un lenguaje sencillo y fácilmente comprensible para incentivar a las empresas a promover la RSE;

42. Afirma una vez más que la Comisión y los Gobiernos de la UE a escala nacional, regional y local deberían realizar mayores esfuerzos para aprovechar las oportunidades que ofrece la revisión en 2004 de las Directivas relativas a la contratación pública, con el fin de apoyar a la RSE aplicando cláusulas sociales y medioambientales a sus contratos, para descartar, si fuera necesario, a las empresas involucradas en casos de corrupción; pide a la Comisión, al Banco Europeo de Inversiones y al Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo que apliquen criterios sociales y medioambientales estrictos a todas las subvenciones y préstamos concedidos a las empresas del sector privado, que disponen de mecanismos claros de recurso, basándose en el modelo que vincula la contratación pública con el respeto de las convenciones fundamentales de la OIT y de las directrices de la OCDE en los Países Bajos y de la norma SA8000 RSE por parte de diversas provincias italianas; recuerda que los Estados miembros deben adoptar medidas para asegurar que las garantías de crédito a la exportación cumplen los criterios más exigentes en materia medioambiental y social y no se utilizarán para proyectos contrarios a los objetivos políticos acordados por la UE relacionados, por ejemplo, con la energía o el armamento;

43. Reitera que se han desarrollado reglamentación y legislación adecuadas en el ámbito del Derecho indicativo y que esa legislación ofrece incentivos a las empresas que respetan los principios de la RSE a la vez que concede a las empresas que aún no se han adherido a los principios de la RSE el tiempo necesario para que se adapten;

Integración de la RSE en las políticas y programas de la UE

44. Se congratula de los compromisos repetidos en la Comunicación de la Comisión de apoyar y promover la RSE en todos sus campos de actividad, y pide un mayor esfuerzo para que estos compromisos se traduzcan en acciones concretas en todos los ámbitos;

45. Considera que el debate sobre la RSE no debe ir separado de las cuestiones de responsabilidad de las empresas, y que las cuestiones relativas al impacto social y medioambiental de las empresas, las relaciones con las partes interesadas, la protección de los derechos de los accionistas minoritarios y los deberes de los directores de empresa a este respecto deben integrarse plenamente en el Plan de Acción de la Comisión sobre Gobernanza Empresarial; considera que estas cuestiones deberían incluirse en el debate sobre la RSE; pide a la Comisión que tenga en cuenta estos aspectos y formule propuestas concretas al respecto;

46. Se felicita del apoyo financiero directo de la Comisión en favor de iniciativas en materia de RSE, en particular para fomentar la innovación, permitir la participación de las partes interesadas y ayudar, si fuera el caso, a las asociaciones de víctimas en relación con supuestas malas prácticas, incluido el «homicidio empresarial»; alienta a la Comisión a que desarrolle, en particular, mecanismos que garanticen que las comunidades afectadas por empresas europeas tengan derecho a un proceso judicial justo y accesible; subraya la importancia de la línea B3-4000 del presupuesto de la UE para proyectos piloto como los que implican la participación de la comunidad de asalariados, los fondos hipotecados de apoyo a la RSE en el marco del programa de la Comisión para la competitividad y la innovación, y para que el 3 % de la investigación sobre las ciencias sociales y las humanidades se dedique a las empresas en la sociedad en el marco del 7° Programa Marco de Investigación y Desarrollo; pide que la Comisión realice mayores esfuerzos en relación con las empresas de la UE que funcionan en terceros países a través de los programas de ayuda exterior;

47. Acoge con satisfacción el compromiso de hacer de la educación una de las ocho acciones prioritarias; pide una mayor integración de la RSE en el programa Sócrates, la puesta a disposición de una amplia gama de material sobre la RSE en el futuro Centro Europeo de Recursos Pedagógicos y la creación de una lista europea en línea de las escuelas y facultades de economía que se ocupan de la RSE y del desarrollo sostenible;

48. Alienta a presentar iniciativas a escala de la UE y de los Estados miembros destinadas a mejorar la enseñanza de la gestión y la producción responsables en las escuelas europeas de economía;

49. Observa que la responsabilidad social y ambiental interesa tanto a las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales como a las empresas, y pide a la Comisión que cumpla su compromiso de publicar un informe anual sobre los efectos sociales y ambientales de sus actividades directas y que elabore políticas que alienten al personal de las instituciones de la UE a comprometerse con el voluntariado en favor de la comunidad;

50. Considera que, en el marco de la RSE, las empresas podrían apadrinar actividades culturales y educativas, lo que daría un valor añadido a las políticas europeas en el ámbito de la cultura y de la formación permanente;

51. Pide a la Comisión que integre mejor la RSE en sus políticas comerciales, sin dejar de respetar las normas de la OMC y sin crear barreras comerciales injustificadas al intentar introducir obligatorias en todos los acuerdos internacionales, regionales o multilaterales de conformidad con las normas acordadas a escala internacional en materia de RSE, como por ejemplo, las directrices de la OCDE, la declaración tripartita de la OIT y los Principios de Río, así como la reserva de competencia reguladora sobre cuestiones de derechos humanos y de responsabilidad social y medioambiental; acoge con satisfacción el apoyo prestado a estos objetivos en la comunicación sobre el trabajo digno; reitera su llamamiento a las delegaciones de la Comisión en terceros países para que promuevan y actúen, dentro del marco de las competencias de la Comisión, como puntos de contacto en relación con las directrices de la OCDE sobre empresas multinacionales; pide a la Comisión y a los Estados miembros que mejoren el funcionamiento de los puntos de contacto nacionales, en particular por lo que respecta a los informes de instancias específicas sobre presuntas violaciones en las operaciones y en las cadenas de producción de empresas europeas a escala mundial;

52. Toma nota de la contribución del movimiento internacional en favor del comercio justo por ser pionero en fomentar desde hace 60 años prácticas comerciales responsables y demostrar que dichas prácticas son viables y sostenibles a lo largo de toda la cadena de suministro; pide a la Comisión que tenga en cuenta la experiencia del movimiento en favor del comercio justo y analice sistemáticamente el modo en que dicha experiencia puede utilizarse en el contexto de la RSE;

53. Pide a la Comisión que garantice que las empresas transnacionales con sede en la UE y con unidades de producción en terceros países, en particular los que participan en el sistema SPG+, cumplan las normas fundamentales de la OIT así como los convenios sociales y medioambientales y los acuerdos internacionales con el fin de garantizar a escala mundial el equilibrio entre crecimiento económico y mejora de las normas sociales y medioambientales;

54. Celebra el compromiso del «Consenso europeo sobre el desarrollo» de apoyar a la RSE como acción prioritaria, y pide a la DG de Desarrollo de la Comisión que desempeñe un papel activo en el debate sobre el RSE, examine las condiciones laborales y las modalidades de utilización de los recursos naturales en los países en desarrollo, coopere con las empresas domésticas así como con las filiales exteriores de las empresas europeas, los subcontratistas y las otras partes interesadas con el fin de combatir los abusos y las irregularidades observados en las cadenas de suministro, luche contra la pobreza y garantice un crecimiento equitativo;

55. Propone que la Comisión aspire a la participación de las pequeñas y medianas empresas en la RSE a través de trabajos comunes con los organismos intermediarios, ofreciendo un apoyo específico a la participación de las cooperativas o empresas que actúan para la economía social a través de sus asociaciones especializadas, y que utilice la red de centros europeos de información para promover directamente las iniciativas en materia de RSE, y considera la posibilidad de designar a un representante de la RSE similar al representante de las PYME en el marco de la DG Empresa;

56. Recomienda a la Comisión que lleve a cabo un estudio exhaustivo a escala europea sobre las distintas formas posibles de participación de las PYME en la RSE, así como sobre los incentivos para que las PYME adopten de forma voluntaria e individual los principios vinculados a la RSE, y que extraiga las conclusiones pertinentes de las experiencias y buenas prácticas logradas en este ámbito;

57. Se felicita del compromiso formulado en la comunicación de fomentar la participación de los asalariados y sus sindicatos en la RSE y reitera su petición a la Comisión y los interlocutores sociales de que avancen en la exitosa negociación de los actuales 50 acuerdos marco internacionales y 30 acuerdos marco europeos que se refieren principalmente a las normas fundamentales en materia de trabajo de las empresas individuales o de los sectores, lo que supone un planteamiento para desarrollar la responsabilidad social de las empresas en Europa y en todo el mundo; hace referencia a los comités de empresa europeos, que están especialmente capacitados para fomentar la RSE y en particular para fomentar los derechos fundamentales de los trabajadores en empresas multinacionales;

58. Insiste en la importancia del papel de los interlocutores sociales para promover el empleo femenino y luchar contra las discriminaciones; los anima a que, en el marco de la RSE, tomen iniciativas en pro de una mayor participación de mujeres en los puestos de gestión de las empresas, en los comités de empresas y en los organismos que toman parte en el diálogo social;

59. Recomienda que la investigación futura en materia de RSE vaya más allá de un simple «estudio de casos» sobre la RSE, de modo que se centre la atención en el vínculo que existe entre competitividad y desarrollo sostenible a nivel macro (UE y Estados miembros), a nivel meso (sectores industriales y cadenas de suministro) y a nivel micro (PYME) y la interrelación entre ellos, así como en el impacto de las actuales iniciativas en materia de RSE y de posibles violaciones de los principios que la rigen; apoya el papel de liderazgo desempeñado por la European Academy of Business in Society a este respecto; pide a la Comisión que publique un «estado anual de la RSE» oficial, elaborado por expertos e investigadores independientes que recopilen la información existente, describiendo las nuevas tendencias y formulando recomendaciones para las acciones futuras;

Contribución de Europa a la responsabilidad social de las empresas a escala global

60. Considera que el impacto potencial de las políticas en materia de RSE sigue siendo el mayor en relación con las cadenas mundiales de abastecimiento de las empresas, para permitir que las inversiones responsables por parte de las empresas, para combatir la pobreza en los países en desarrollo, fomentar condiciones dignas de trabajo, apoyar los principios de comercio justo y buena gobernanza, así como para reducir la incidencia de violaciones de normas internacionales, en particular de normas del trabajo, por parte de empresas en los países donde la normativa es escasa o inexistente;

61. Pide a la Comisión que lleve a cabo estudios específicos sobre este impacto y formule propuestas para aumentar las inversiones responsables de las empresas así como su responsabilidad;

62. Reconoce que algunas iniciativas internacionales en materia de RSE están más enraizadas y han alcanzado una mayor madurez, en particular la reciente publicación de las orientaciones «G3» de la Global Reporting Initiative, la exclusión de 200 empresas por parte del Pacto Mundial de las Naciones Unidas y el nombramiento de un representante especial del Secretario General de las Naciones Unidas para las actividades empresariales y los derechos humanos;

63. Pide a la Comisión que asuma el liderazgo en lo relativo a las peticiones procedentes de todo el mundo para reformar el Derecho de sociedades, como requisito fundamental para una RSE verdadera e integrada;

64. Manifiesta su decepción por el hecho de que la Comisión no haya dado una mayor prioridad a la promoción de iniciativas globales en su Comunicación, y pide a la Comisión que, junto con los Estados miembros y las partes interesadas, desarrolle una visión estratégica y una aportación al desarrollo de iniciativas en materia de RSE a escala internacional, así como un mayor esfuerzo para aumentar de manera significativa la participación en estas iniciativas por parte de las empresas de la UE;

65. Pide a los Estados miembros y a la Comisión que apoyen y promuevan el respeto a las normas básicas de la OIT, como componente de la responsabilidad social de las empresas (RSE) allá donde ejerzan su actividad;

66. Considera que la dimensión internacional de la RSE deberá impulsar la elaboración de líneas directrices que favorezcan el establecimiento de estas políticas en todo el mundo;

67. Pide a la Comisión que organice, junto con los demás socios relevantes, una importante iniciativa internacional en 2007 que marque el quinto aniversario de los compromisos acordados en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible para emprender iniciativas intergubernamentales en el ámbito de la responsabilidad empresarial;

68. Pide a la Comisión que se apoye en el éxito del Diálogo Comercial Transatlántico sobre RSE que tuvo lugar en los años 90, organizando una práctica similar entre la UE y Japón;

69. Alienta a que se desarrollen más iniciativas internacionales en favor de la transparencia total de los ingresos por parte de las empresas europeas sobre sus actividades en países terceros, a fin de apoyar el pleno respeto de los derechos humanos en sus operaciones en zonas conflictivas y rechazar las acciones de presión, incluidos los «acuerdos con el país anfitrión» concluidos por las empresas para comprometer o eludir las obligaciones reglamentarias de dichos países;

70. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que contribuyan a apoyar y consolidar las directrices de la OCDE, en particular realizando análisis sobre la eficacia de los puntos nacionales de contacto europeos y su papel en la mediación eficaz entre las partes interesadas para resolver conflictos; pide que se desarrolle un modelo para los puntos nacionales de contacto europeos que incluya las mejores prácticas en cuanto a su marco institucional, la visibilidad, la accesibilidad para todas las partes interesadas y la tramitación de las quejas; pide que se haga una interpretación amplia de la definición de inversión en la aplicación de las directrices de la OCDE, con el fin de garantizar que las cuestiones relativas a la cadena de suministro quedan cubiertas por los procedimientos de aplicación;

71.Pide el apoyo para el desarrollo de la Global Reporting Initiative invitando a las empresas líderes de la UE a participar en nuevos enfoques sectoriales que cubran ámbitos como la construcción, los productos químicos y la agricultura; pide asimismo que se fomente la investigación relativa a la participación de las PYME, se permitan las actividades de divulgación, principalmente en los países de Europa Central y Oriental, y que desarrollen índices se sostenibilidad junto con las bolsas en los mercados emergentes;

72. Pide a la Comisión que, en los futuros acuerdos de cooperación con países en desarrollo, incluya capítulos relativos a la investigación, la supervisión y la asistencia destinada a la resolución de problemas sociales, humanos y ambientales, tanto en la actividad como en la cadena de suministro de las empresas de la UE en países terceros;

73. Se felicita en principio de los debates en la Organización Internacional de Normalización sobre la creación de una norma en materia de responsabilidad social; y pide a la representación europea que garantice que cualquier resultado sea coherentes con las normas y acuerdos internacionales y con la oportunidad de garantizar métodos paralelos de evaluación y certificación externas;

○

○        ○

74. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión y a todas las instituciones y organizaciones mencionadas en ella.

(1)

www.globalreporting.org

(2)

DO C 104, de 14.4.1999, p. 180.

(3)

DO L 12, de 16.1.2001, p. 1.

(4)

DO L 114, de 24.4.2001, p. 1.

(5)

DO C 86, de 10.4.2002, p. 3.

(6)

DO C 187 E, de 7.8.2003, p. 180.

(7)

DO C 67 E, de 17.3.2004, p. 73.

(8)

DO L 156, de 13.6.2001, p. 33.

(9)

DO C 271 E, de 12. 11. 2003, p. 598.

(10)

DO C 39, de 18.2.2003, p. 3.

(11)

DO L 178, de 17.7.2003, p. 16.

(12)

DO L 134, de 30.4.2004, p. 114.

(13)

DO L 149, de 11.6.2005, p. 22.

(14)

DO C 157 E, de 6.7.2006, p. 84.

(15)

Textos aprobados, 6.7.2006, PA_TA(2006)0320.

(16)

DO L 39 de 14.2.1974, p. 40. Directiva modificada por la Directiva 2002/72/CE (DO L 269 de 5.10.2002, p. 15).


EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La responsabilidad social de las empresas implica la asunción por éstas de una responsabilidad más directa en la gestión de sus repercusiones sociales y medioambientales, de las que responden más abiertamente no solo ante sus empleados y sindicatos, sino también ante un círculo más amplio de «partes interesadas» entre las que se incluyen los inversores, consumidores, comunidades locales, grupos medioambientales y otros grupos de interés.

La intensificación de la RSE puede verse como una respuesta a los escándalos de las dos últimas décadas, en el que se vieron implicadas principalmente empresas estadounidenses, así como una respuesta directa desde dentro y desde fuera de la comunidad empresarial, que se compromete directamente a afrontar retos como el cambio climático, la exclusión social y la pobreza mundial, convertidos en problemas cada vez mayores en una era de globalización económica.

Como ponente, ésta es la tercera vez que elaboro un informe y una resolución del Parlamento Europeo sobre este tema desde 1999. En mis incontables contactos con participantes del «movimiento» RSE me han sorprendido positivamente el apasionamiento y el entusiasmo con que éstos afrontan los retos de una nueva era, que implican la creación de una visión diferente del mundo empresarial en la sociedad, la disposición a asumir riesgos en el establecimiento de nuevas relaciones más allá de las fronteras tradicionales, el auténtico compromiso de hacer las cosas de un modo diferente en un mundo complejo y difícil. Entre los defensores y los detractores, todavía hay quien ve la RSE como una herramienta esencial de relaciones públicas para eludir u obstruir la responsabilidad de las empresas ante los problemas sociales o medioambientales. Asimismo, son muchos los miembros de la comunidad empresarial que practican la RSE pero que no relacionan todo lo que esto implica con lo que ha devenido un sector por derecho propio. En todo caso, la RSE ha demostrado no ser una moda pasajera, al mismo tiempo que las empresas y los dirigentes políticos reconocen que en nuestras manos está hacer que avance.

La respuesta de la UE al debate sobre la RSE dimana del llamamiento hecho por la Comisión al mundo empresarial para luchar contra la exclusión social a mediados de la década de los 90, de la Resolución del Parlamento Europeo de 1999 apelando a la aprobación de un código de conducta vinculante que regule el cumplimiento de la normativa medioambiental, laboral y de derechos humanos por las empresas de la UE a escala mundial, y del llamamiento realizado por los Jefes de Estado en 2000 a las empresas para que apoyen la RSE como parte de la Agenda de Lisboa.

El Libro Verde de la Comisión sobre la RSE presentado a principios de 2000 introdujo el concepto de la RSE en el programa de trabajo de las instituciones europeas y la creación del Foro multilateral europeo permitió entablar un verdadero debate entre las partes interesadas, a menudo frustrado, sin embargo, por determinados puntos de partida y formas de trabajar tradicionales de los interlocutores sociales a escala de la UE. Estos procesos lograron fomentar con éxito un debate europeo sobre la RSE, pero en gran parte no consiguieron abordar lo que la UE como tal podría hacer para «añadir valor» al debate ni tampoco que se adoptasen medidas concretas para fomentar un entorno empresarial responsable.

Durante dos años se produjeron sucesivas demoras de la Comisión en la publicación de su respuesta, como consecuencia de su falta de disposición para hacer frente a la polarización fundamental entre las empresas y partes interesadas que deseaban que la RSE estuviera sujeta a requisitos de transparencia establecidos mediante un proceso de verificación externa y/o medidas legislativas en las que tuvieran un papel explícito las partes interesadas y las que querían ver la RSE como un ejercicio dirigido exclusivamente por las empresas que evolucionase sin ninguna intervención pública al margen de las declaraciones, conferencias de prensa y ceremonias de entrega de premios.

Finalmente, la Comisión decidió excluirse del debate y presentó una Comunicación en la que respaldaba firmemente un enfoque contrario a todo tipo de regulación. Los Comisarios celebraron una serie de reuniones privadas con representaciones empresariales seleccionadas para negociar el texto de la Comunicación, que fue descrito como «consensuado» por el mundo empresarial, y solo se reunieron personalmente con ONG interesadas para abordar su contenido una vez publicada la Comunicación. El principal funcionario de la Comisión responsable de la RSE fue aparentemente apartado de su puesto, tal vez para dar cabida a este nuevo «consenso». Un memorando filtrado por la organización de empresarios europeos (UNICE) describió la Comunicación como un «verdadero éxito», porque las «concesiones a otras partes interesadas… no tendrán ningún impacto real». Esto arroja dudas sobre la sinceridad de un cambio de última hora mediante el cual se ha vuelto a convocar el Foro multilateral europeo sobre la RSE y da a entender que quizá la Comisión permitió demasiada presión por parte del sector empresarial, en contradicción con su propia iniciativa sobre transparencia de noviembre de 2005.

Por tanto, el Parlamento Europeo puede seguir varias opciones estratégicas en su respuesta a la Comunicación.

Aunque sería fácil condenar todo el proceso, esto probablemente obligaría a la UE a retirarse del debate sobre la RSE, con lo cual nos sería difícil hacer que funcione.

En primer lugar, la Alianza Europea para la RSE debe lograr los niveles mínimos de organización y transparencia que sus empresas participantes esperan encontrar en cualquiera de sus actividades empresariales. Habría que extraer conclusiones de las dificultades de procedimiento del Foro multilateral europeo y debería ser posible investigar y dialogar sobre la adopción de respuestas reguladoras dirigidas a «despolarizar» el debate entre enfoques voluntarios y enfoques obligatorios.

La Comisión debería participar plenamente en los debates y el nuevo centro de interés para todas las partes implicadas debería ser la adopción de recomendaciones sobre medidas concretas en el marco de las políticas y programas de la UE destinados a la aplicación de los distintos aspectos de la RSE.

Habría que aprovechar la oportunidad para respaldar la imposición de requisitos obligatorios a los grupos de presión empresariales, entre otros, en el proceso legislativo de la UE, a fin de demostrar el compromiso del Parlamento de mantener un diálogo integrador, equilibrado y transparente.

El Parlamento Europeo no debería rechazar el enfoque de la Comisión sobre el vínculo existente entre competitividad y RSE, en parte porque ofrece una nueva visibilidad política y en parte porque, al aplicar un enfoque contrario a toda regulación, la Comisión ha restado importancia, si acaso, al enfoque de la «creación de valor» en relación con la RSE motivado por las oportunidades empresariales de desarrollo de nuevos productos y procesos innovadores desde el punto de vista social y medioambiental por parte de las empresas de la UE.

Sin embargo, el Parlamento tiene que reconocer que hay empresas que hacen frente a competidores que defienden la adopción de normas en materia de RSE menos rigurosas, que hay pequeñas empresas que se enfrentan a múltiples demandas contradictorias de sus proveedores, que hay inversores y consumidores que piensan que la información a partir de la cual han de tomar decisiones éticas es confusa e incierta. Todo esto significa que tendríamos que rechazar el enfoque del «todo vale» en relación con la RSE adoptado por la Comisión y volver al concepto de «convergencia» que antes defendía. Al respaldar un enfoque básicamente voluntarista, es decir ,«seleccionar a las ganadoras» entre las iniciativas en materia de RSE (aunque no a empresas concretas) y rechazar el planteamiento del «café para todos», podemos adoptar un enfoque más relevante para el debate que nos ocupa, pero que sigue contando con un amplio respaldo dentro de la propia comunidad empresarial.

A fin de «despolarizar» nuestro propio debate sobre el enfrentamiento entre enfoques obligatorios y enfoques voluntarios, el Parlamento Europeo debería limitarse a repetir sus posiciones de 2002 y 2003 en favor de un único instrumento legislativo en el que se abordase la elaboración por las empresas de informes integrados en materia social, medioambiental y financiera, al menos en el caso de las grandes empresas. Ni más ni menos. El fin último de una «regulación adecuada» es la transparencia, de modo que se hagan posibles las respuestas voluntarias basadas en el mercado entre los posibles nuevos trabajadores, inversores y consumidores de las empresas.

En lugar de abogar por la adopción de nuevas medidas legislativas más allá de la presente, el Parlamento puede defender el fomento por la UE de la RSE utilizando la legislación, las políticas y los programas comunitarios en vigor. La Comunicación comparte estos objetivos, pero el Parlamento puede ayudar a escribir ciertos detalles que la Comisión decide eludir.

Se invita a las empresas a que aborden las repercusiones sociales y medioambientales en sus revisiones empresariales en tres reglamentos distintos de la UE sobre gobernanza empresarial. Debemos instar a que se intensifiquen los esfuerzos para dar a conocer estas disposiciones, apoyar de forma eficaz su transposición en todo el territorio de la UE y realizar consultas sobre el modo de reforzarlas en el futuro. No debería existir ninguna división artificial entre la RSE y los temas de la responsabilidad y la gobernanza empresariales.

En la actualidad se están elaborando importantes y genuinas iniciativas a escala de la UE para fomentar la RSE desde el pleno respeto de las normas acordadas internacionalmente y del enfoque basado en la pluralidad de las partes interesadas, que habría que apoyar. El proyecto de Resolución recomendó al Parlamento que mantuviera debates exhaustivos con la red CSR Europe, el Foro Europeo de Inversión Social y la European Academy of Business in Society, entre otros.

Se invitó a la propia Comisión a que diera a conocer y aplicara las actuales políticas sobre publicidad engañosa, responsabilidad directa exterior y contratación pública, incluida la creación de una laboratorio de la Alianza, a fin de enviar una señal firme en favor de la responsabilidad empresarial. Esto es completamente coherente con la recomendación 7 del Foro multilateral europeo, plenamente respaldada por los representantes empresariales, que aboga por «un marco jurídico… que permita beneficiarse de él en el mercado a las empresas que deseen avanzar más mediante la RSE, tanto en la UE como en el mundo».

En cuanto a las respuestas institucionales, existen argumentos para crear un Defensor del pueblo europeo en material de RSE y para elaborar un informe anual sobre la situación de la RSE, pero se recomienda al Parlamento que no se precipite a crear una etiqueta social europea, que podría sufrir problemas de credibilidad, y que en cambio aumente la colaboración y la coherencia con las etiquetas existentes, lo que sería otro ejemplo de convergencia.

Por último, el ponente desea sugerir una forma de convertir el debate sobre RSE en la UE, caracterizado a menudo por el desacuerdo, los retrasos y la sospecha, en el debate entusiasta, animado y comprometido mencionado al comienzo.

El Parlamento Europeo podría intentar dar un giro al debate y situarlo en el contexto de las estrategias mundiales de la RSE. Las empresas se encuentran mucho más cómodas con este enfoque, que despeja el temor de que las medidas de la UE las pongan en desventaja frente a sus competidores internacionales. Cada vez son más los acuerdos merco internacionales negociados por los sindicatos en los que se reconocen los mercados mundiales en que operan las empresas de la UE. Los activistas reconocen que los mayores ejemplos de incumplimiento de los derechos medioambientales, laborales y humanos tienen lugar en los niveles más bajos de la cadena de suministro mundial de las empresas del «norte» en los mercados de los países en desarrollo del «sur», y que el objetivo último debe ser consensuar la adopción de un convenio internacional vinculante sobre responsabilidad empresarial, como se defendió en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de Johannesburgo.

La Comisión debería reconocer que este tipo de enfoque no obsta a una eliminación paulatina de la adopción de medidas a escala de la UE y esto representa ciertamente un reto mayor, a saber, el de orientar la opinión política en los Estados miembros a favor de la adopción de medidas decisivas en el ámbito internacional. Las Presidencias de Alemania, Portugal y Francia de los próximos dos años se muestran entusiasmadas con la adopción de medidas en este ámbito y el Parlamento debería proponer que Europa «lidere» el debate internacional mediante la celebración de una conferencia internacional que revise y haga avanzar el compromiso de Johannesburgo a favor de la adopción de «iniciativas intergubernamentales en materia de responsabilidad empresarial» con motivo de su quinto aniversario. El ponente también propone que se celebre un diálogo bilateral entre la UE y Japón a este respecto.

Este enfoque también implica la realización de esfuerzos para integrar la RSE en todas las políticas de desarrollo y comerciales de la UE, lo que supondría la plena operatividad de las directrices de la OCDE para las empresas multinacionales, algo que se ha prometido pero que nunca se ha llevado a cabo.

En un momento en que el Representante especial de las Naciones Unidas para las empresas y los derechos humanos está considerando abiertamente la aportación de respuestas reguladoras al debate sobre la RSE, en que la «Global Reporting Initiative» derivada de los programas de las Naciones Unidas en materia de medio ambiente pretende hacer converger las herramientas sobre RSE con el mundo empresarial y en que el pacto mundial (UN Global Compact) de las Naciones Unidas ha eliminado a 200 empresas de su iniciativa por no cumplir sus requisitos, la Comisión también se verá enfrentada con la realidad de que el enfoque del «todo vale» de su Comunicación es anticuado y obsoleto.

Sin embargo, si el Parlamento Europeo logra redactar una resolución que contribuya a hacer más eficaces y transparentes los mecanismos para el diálogo sobre la RSE en la UE, animando a la Comisión a concretar sus buenas palabras en acciones que demuestren visiblemente el «valor añadido» de un enfoque europeo en el marco de las políticas y programas de la UE, y que, al mismo tiempo, ponga fin al retraso de Europa en el debate sobre la RSE y aporte algo de visión y espíritu al movimiento de la RSE en nuestros propios debates, entonces podremos volver a encarrilar el debate sobre la RSE en Europa.


OPINIÓN de la Comisión de Industria, Investigación y Energía (29.11.2006)

para la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales

sobre la responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación

(2006/2133(INI))

Ponente de opinión: Gunnar Hökmark

SUGERENCIAS

La Comisión de Industria, Investigación y Energía pide a la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Subraya el papel de la responsabilidad social de las empresas (RSE) en la contribución al desarrollo sostenible y la Estrategia de Lisboa en aspectos como el uso más racional de los recursos naturales, mejores resultados en materia de innovación, disminución de la pobreza y un mayor respeto de los derechos humanos;

2.  Respalda la iniciativa de la Comisión de crear un foro para el diálogo con las partes interesadas entre los distintos Estados miembros, que facilite el intercambio de las mejores prácticas y cree mayor concienciación acerca de la RSE a escala europea; subraya, no obstante, que la Comisión no debe adoptar iniciativas encaminadas a establecer un nuevo marco reglamentario superfluo que introduzca normas que no existen en los Estados miembros en cuestión;

3.  Subraya que la participación de las empresas en actividades de RSE debería ser siempre voluntaria y que debería tener en cuenta el estado actual del desarrollo de mercado de cada Estado miembro, su cultura económica, los principios de partenariado social y los aspectos políticos; subraya asimismo que estas actividades nunca podrán sustituirse a las del sector público cuando estén debidamente justificadas medidas de esta índole, y deben ser independientes con respecto a los marcos reglamentarios aplicados a los agentes en el sector público;

4.  Señala que la RSE debe abordar nuevos temas tales como el aprendizaje a lo largo de la vida, la organización del trabajo, la igualdad de oportunidades, la inclusión social, el desarrollo sostenible y la ética, de manera que sirva como un instrumento adicional para la gestión del cambio industrial y las reestructuraciones;

5.  Alienta a las empresas a decidir individualmente sus parámetros para las soluciones relacionadas con la RSE; está convencido de que las actividades de RSE, cuando no emanan de las propias empresas sino que están impuestas desde el exterior, pueden tener efectos perjudiciales sobre la voluntad de las empresas a la hora de invertir en otros países o mantener relaciones comerciales con ellos, especialmente los países en desarrollo, y así reducir las oportunidades de desarrollo económico y los esfuerzos por erradicar la pobreza;

6.  Destaca la importancia de crear un clima de confianza y consenso y de recabar apoyo para unos principios que gocen de aceptación internacional, tales como las Orientaciones de la OCDE para las Empresas Multinacionales, habida cuenta de que no existe un sistema para la evaluación de las actividades de RSE que goce de aceptación universal;

7.  Aboga por un diálogo que incite a las empresas a lograr un equilibrio razonable entre las consideraciones éticas, el lucro y la competitividad, rechaza la idea de que los esfuerzos por incrementar los beneficios son incompatibles con un comportamiento ético y reconoce las ventajas que aportan unos mercados abiertos y competitivos a favor del bienestar y la sostenibilidad; hace hincapié en que la responsabilidad ética y comercial nunca debe vulnerar los derechos humanos o libertades fundamentales que todas las empresas europeas deberían tener en cuenta en sus actividades en terceros países; recuerda asimismo los efectos positivos que pueden derivarse de las actividades de las empresas europeas para las condiciones de trabajo y el medio ambiente, junto a la transferencia de conocimientos técnicos que se produce como consecuencia de la inversión exterior y las actividades empresariales en los países de acogida; subraya asimismo la responsabilidad de las empresas, en su calidad de empleadores o partes interesadas en estos países, para no aprovecharse de la opresión de que son objeto los ciudadanos;

8.  Considera que la dimensión internacional de la RSE deberá impulsar la elaboración de líneas directrices que favorezcan el establecimiento de estas políticas en todo el mundo.

PROCEDIMIENTO

Título

Responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación

Número de procedimiento

2006/2133(INI)

Comisión competente para el fondo

EMPL

Opinión emitida por
  Fecha del anuncio en el Pleno

ITRE
15.6.2006

Cooperación reforzada − fecha del anuncio en el Pleno

 

Ponente de opinión
  Fecha de designación

Gunnar Hökmark
20.6.2006

Ponente de opinión sustituido

 

Examen en comisión

10.10.2006

28.11.2006

 

 

 

Fecha de aprobación

28.11.2006

Resultado de la votación final

+:

−:

0:

27

1

0

Miembros presentes en la votación final

Jan Březina, Jerzy Buzek, Pilar del Castillo Vera, Giles Chichester, Den Dover, Adam Gierek, Norbert Glante, Umberto Guidoni, Fiona Hall, Rebecca Harms, Erna Hennicot-Schoepges, Romana Jordan Cizelj, Werner Langen, Eugenijus Maldeikis, Reino Paasilinna, Miloslav Ransdorf, Vladimír Remek, Teresa Riera Madurell, Mechtild Rothe, Paul Rübig, Andres Tarand, Catherine Trautmann, Nikolaos Vakalis, Alejo Vidal-Quadras y Dominique Vlasto

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Pilar Ayuso, Gunnar Hökmark y Lambert van Nistelrooij

Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final

 

Observaciones (datos disponibles en una sola lengua)

…


OPINIÓN de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (27.11.2006)

para la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales

sobre la responsabilidad social de las empresas: poner en práctica la asociación para el crecimiento y el empleo

(2006/2133(INI))

Ponente de opinión: Marie Panayotopoulos-Cassiotou

SUGERENCIAS

La Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género pide a la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de resolución que apruebe:

1.  Pide a los Estados miembros y a la Comisión que apoyen y promuevan el respeto a las normas básicas de la OIT, como componente de la responsabilidad social de las empresas (RSE) allá donde ejerzan su actividad;

2.  Recuerda la necesidad de promover el espíritu empresarial de responsabilidad social y económica con objeto de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio; anima a la Comisión y a los Estados miembros a que apoyen y aprovechen plenamente el potencial femenino en este campo, pero considera que una empresa sólo es socialmente responsable si respeta todos los derechos de sus empleados;

3.  Recuerda el papel fundamental de las empresas en el respeto de los valores fundamentales de la Unión; alienta a las mismas a que adopten prácticas de contratación adecuadas y no discriminatorias con vistas a promover, de conformidad con la legislación nacional y comunitaria, el empleo de las mujeres (y elevar al 60 %, por los menos, el porcentaje de mujeres en la población activa, de acuerdo con los objetivos de Lisboa) y de las personas pertenecientes a grupos desfavorecidos, incluidas las personas con discapacidad; pide a los Estados miembros y a la Comisión que valoricen las buenas prácticas de las empresas en este ámbito, en particular, con la concesión de premios u otras distinciones;

4.  Pide que se adopte una política responsable de contratación en relación con los grupos discriminados o socialmente desfavorecidos y con las personas que tienen una capacidad de trabajo reducida como consecuencia de discapacidades;

5.  Pide a los Estados miembros y a la Comisión que se comprometan a promover la RSE en todas las europeas que ejerzan sus actividades en la Unión Europea y fuera de ella, y a obrar por el avance del proyecto de Alianza europea para la RSE; pide a la Comisión que, en el marco de los trabajos de la Alianza, estudie la posibilidad de elaborar una Carta de buena conducta a la que se podrían adherir las empresas europeas;

6.  Subraya que las empresas que actúan con responsabilidad social contribuyen de forma destacada a eliminar las desigualdades que afectan sobre todo a las mujeres y a las personas con discapacidad en el mercado de trabajo, en particular en materia de acceso al empleo, las prestaciones sociales, la formación, el desarrollo profesional y una política salarial justa; subraya que las empresas deberían centrar su política de contratación en la Directiva 76/207/CEE del Consejo, de 9 de febrero de 1976, relativa a la aplicación del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres en lo que se refiere al acceso al empleo, a la formación y a la promoción profesionales, y a las condiciones de trabajo(1);

7.  Recuerda que el comportamiento socialmente responsable conlleva el respeto de la normativa nacional y comunitaria relativa a la igualdad y a la no discriminación en todas las actividades de las empresas, incluso en lo referente a la deslocalización;

8.  Insiste en la importancia del papel de los interlocutores sociales para promover el empleo femenino y luchar contra las discriminaciones; los anima a que, en el marco de la RSE, tomen iniciativas en pro de una mayor participación de mujeres en los puestos de gestión de las empresas, en los comités de empresas y en los organismos que toman parte en el diálogo social;

9.  Subraya que la RSE debería conllevar la adopción de políticas orientadas a promover un entorno de trabajo de calidad, de conformidad con la legislación nacional y comunitaria, así como permitir una mejor compaginación de la vida laboral y la vida familiar;

10. Considera que, en el marco de la RSE, las empresas podrían apadrinar actividades culturales y educativas, lo que daría un valor añadido a las políticas europeas en el ámbito de la cultura y de la formación permanente;

11. Pide a la Comisión que, con miras a estudiar continuamente los avances de la RSE, fomente una mayor participación de las mujeres en el Foro multilateral así como el intercambio de información y de buenas prácticas en materia de igualdad de género;

12. Pide que se adopte una concepción global de la RSE, ya que la responsabilidad social de una empresa no se circunscribe a la relación laboral directa, sino que incluye otros ámbitos de la vida de las personas.

PROCEDIMIENTO

Título

Responsabilidad social de las empresas: poner en práctica la asociación para el crecimiento y el empleo

Número de procedimiento

2006/2133(INI)

Comisión competente para el fondo

EMPL

Opinión emitida por
  Fecha del anuncio en el Pleno

FEMM
15.6.2006

Cooperación reforzada − fecha del anuncio en el Pleno

 

Ponente de opinión
  Fecha de designación

Marie Panayotopoulos-Cassiotou
11.7.2006

Ponente de opinión sustituido

 

Examen en comisión

5.10.2006

23.11.2006

 

 

 

Fecha de aprobación

23.11.2006

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

15

0

0

Miembros presentes en la votación final

Edit Bauer, Hiltrud Breyer, Ilda Figueiredo, Věra Flasarová, Zita Gurmai, Esther Herranz García, Lívia Járóka, Pia Elda Locatelli, Marie Panayotopoulos-Cassiotou, Christa Prets, Eva-Britt Svensson, Britta Thomsen

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Anna Hedh, Sophia in 't Veld, Heide Rühle

Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final

 

Observaciones (datos disponibles en una sola lengua)

...

(1)

DO L 39 de 14.2.1974, p. 40. Directiva modificada por la Directiva 2002/72/CE (DO L 269 de 5.10.2002, p. 15).


PROCEDIMIENTO

Título

Responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación

Número de procedimiento

2006/2133(INI)

Comisión competente para el fondo
Fecha del anuncio de la autorización en el Pleno

EMPL
15.6.2006

Comisión(es) competentes(s) para emitir opinión
  Fecha del anuncio en el Pleno

DEVE
15.6.2006

ECON
15.6.2006

ITRE
15.6.2006

IMCO
15.6.2006

JURI
15.6.2006

 

FEMM
15.6.2006

 

 

 

 

Opinión(es) no emitida(s)
  Fecha de la decisión

DEVE
11.7.2006

ECON
5.9.2006

IMCO
4.9.2006

JURI
11.9.2006

 

Cooperación reforzada
  Fecha del anuncio en el Pleno

 

 

 

 

 

Ponente(s)
  Fecha de designación

Richard Howitt
19.4.2006

 

Ponente(s) sustituido(s)

 

 

Examen en comisión

13.9.2006

4.10.2006

22.11.2006

18.12.2006

 

Fecha de aprobación

19.12.2006

Resultado de la votación final

+

-

0

25

15

0

Miembros presentes en la votación final

Jan Andersson, Roselyne Bachelot-Narquin, Emine Bozkurt, Philip Bushill-Matthews, Alejandro Cercas, Ole Christensen, Derek Roland Clark, Luigi Cocilovo, Proinsias De Rossa, Harald Ettl, Carlo Fatuzzo, Ilda Figueiredo, Joel Hasse Ferreira, Roger Helmer, Stephen Hughes, Karin Jöns, Ona Juknevičienė, Sepp Kusstatscher, Jean Lambert, Raymond Langendries, Thomas Mann, Mario Mantovani, Csaba Őry, Siiri Oviir, Marie Panayotopoulos-Cassiotou, Jacek Protasiewicz, José Albino Silva Peneda, Kathy Sinnott, Jean Spautz, Struan Stevenson, Anne Van Lancker, Gabriele Zimmer

Suplente(s) presente(s) en la votación final

Udo Bullmann, Françoise Castex, Richard Howitt, Jamila Madeira, Claude Moraes, Roberto Musacchio, Elisabeth Schroedter, Patrizia Toia

Suplente(s) (art. 178, apdo. 2) presente(s) en la votación final

Jean-Pierre Audy

Fecha de presentación

20.12.2006

Observaciones (datos disponibles en una sola lengua)

 

Última actualización: 9 de enero de 2007
Saludos
Rodrigo González Fernández
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martes, octubre 16, 2007

Las redes bancarias a debate

Las redes bancarias a debate

Posted: 15 Oct 2007 11:15 AM CDT

sucursalEl debate fue largo e intenso en su momento, justo antes del crack de la ¿Nueva? Economía. Que si las redes de sucursales bancarias estaban acabadas, que si internet, el teléfono móvil o el zapatáfono iban a acabar con ellas, que si no son rentables, etc….Es más, el debate intelectual se trasladó al plano real, a los propias entidades financieras, y a los consultores que les asesoraban/justificaban. Y así, un buen número de ellas, a veces con la excusa de una fusión (Santander-Central Hispano), bien a pelo (Banesto) redujeron con decisión el número de sucursales. Otras sencillamente congelaron el crecimiento (BBVA). En el otro polo se situaban entidades como las Cajas de Ahorros, la Banca mediana, las Rurales, que se lanzaron a una expansión geográfica fortísima. Hoy por hoy la red bancaria española es una de las más densas a nivel mundial. Y con el paso del tiempo, aquellos que denostaron las oficinas físicas volvieron a recuperar planes de apertura, ante la evidencia de que perdian cuota en negocio así como que su margen típico se resentía. O mejor dicho, habían vuelto a recuperar. Ahora probablemente esta un poco en entredicho.

Teniendo en cuenta el momento del ciclo en el que nos movemos, las numerosas dudas que asaltan a las entidades, y el plazo que tarda en rentabilizarse una sucursal ( se habla de cerca de 3 años mínimo), estoy seguro que muchos comienzan a creer que las oficinas se van a convertir en un lastre. Sus costes fijos, frente a un recorte sustancial de ingresos previstos, el tener que incorporar constantemente gente nueva, etc…asustan a más de un gestor. Aunque quizás deberían ir más allá, acordándose de algo que en estos momentos es fundamental.

La liquidez. Hoy por hoy las Entidades financieras tienen miedo a prestarse entre ellas el dinero. Se ajustan a corto los plazos y se encarecen los tipos interbancarios. Para muchas, acudir al interbancario se vuelve doloroso. Y quizás conviene recordar que no todas son iguales. Aquellas que tienen una red comercial amplia y extensa,con multitud de sucursales que todos los días captan dinero fresco del particular, no sufrirán estas tensiones. Y si no captan el dinero fresco, es posible que tengan un amplio stock en fondos, acciones, etc, de clientes que puedan volver líquidos (velando más por su propio interés que por el del cliente). Aquellos Bancos o Cajas que no cuentan con dicha maquina de captar dinero tendrán una posición más debilidada (de ahí por ejemplo la retirada de la Hipoteca + 0,18 de Bankinter). Hay que recordar, que gran parte del fracaso de Northern Rock es tener una estructura de balance en la que el peso de los depósitos de los clientes era muy escaso frente a la financiación mayorista. Era casí más una financiera que un Banco.

Eso no quita para que, en las buenas y en las malas épocas, el dimensionamiento físico de las entidades debe estar en permanente adaptación, geográfica (dónde coloco las oficinas) y sectorial ( a que negocio dedico las oficinas), barajando distintas alternativas. En el fondo se trataría de un debate similar al qué hacer con la publicidad en tiempos de crisis. Debilitar tus armas de venta en estos momentos no es la mejor opción.

Dibujo por Finsec

Saludos
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miércoles, octubre 03, 2007

urgos - Economía - Miércoles, 3 de Octubre - 15:11

urgos - Economía - Miércoles, 3 de Octubre - 15:11
Caja de Burgos participa en el primer Mercado de Responsabilidad Social organizado en España
ICAL
Caja de Burgos participará mañana, 4 de octubre, en el primer Mercado de Responsabilidad Social que se celebra en el recinto ferial de la Casa de Campo de Madrid organizado por Fonética. El Mercado de la Responsabilidad Social Empresarial (CSR Marketplace) es un evento pionero en España que pretende compartir, como punto de encuentro empresarial, más de 50 soluciones de RSE dentro de un clima de intercambio y participación creativa.
 
© Grupo ICAL
Saludos
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lunes, septiembre 24, 2007

ARGENTINA: Organizaciones civiles: un actor clave de la recuperación

La opinión

Organizaciones civiles: un actor clave de la recuperación

 
Alejandro Laurnagaray de Urquiza, consultor y analista político.

No resulta ya hoy novedosa la notable y creciente participación de las organizaciones civiles en la vida política y social argentina; llamadas éstas Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), Organizaciones de la Sociedad Civil (OSCs) o Fundaciones, representan al llamado Tercer Sector; agrupando así, a todas las asociaciones sin fines de lucro que trabajan en el fortalecimiento de las distintas comunidades en el país y en todo el mundo.

Desde el 2001 representan un papel clave en la reconstrucción del tejido social de la Argentina y hoy, se afianzan como partícipes clave en la elaboración de políticas públicas detrás del poder estatal.

El Sector Público había dejado de lado gran parte de sus responsabilidades. A partir de allí, las distintas organizaciones comenzaron a multiplicar sus acciones y políticas en los ámbitos de la sociedad que habían sido desprotegidos: salud, educación, alimentación, cultura, medio ambiente, empleo y producción, entre otras. Así, mantuvieron una participación activa y creciente sobre todo cuando el Estado comenzó a retomar sus funciones una vez iniciada la recuperación.

De este modo, la crisis consolidó a este nuevo actor del sistema sociopolítico, el cual articula acciones precisas y casi de modo quirúrgico con el sector público y privado -que representan al primer y segundo sector- generando una sinergia positiva que reúne a las tres estructuras socioeconómicas y fortalece los lazos comunitarios.

Las organizaciones sin fines de lucro han adquirido a través de los años un importante grado de representatividad en las bases de la sociedad llamando la atención de la clase política y también del sector empresarial, actuando este último a través de los mecanismos de Responsabilidad Social Empresaria.

Podemos observar hoy como algunos representantes del tercer sector han asumido cargos en áreas gubernamentales o bien como destinan las distintas provincias partidas presupuestarias -aunque reducidas- a distintas asociaciones civiles. Y como numerosas ONGs aplican programas mediante la articulación de proyectos con las empresas privadas más importantes; es el caso de Repsol YPF, Arcor, Unilerver y otras tantas también firmantes del Pacto Global, un instrumento de las Naciones Unidas con fines exclusivamente sociales.

Una organización como Cáritas, que actúa tanto en el país como a nivel internacional, fomenta y aplica políticas junto con otras organizaciones también internacionales y locales, y con gobiernos y empresas multinacionales de manera de promover los principios socio-religiosos y fortalecer a las comunidades más vulnerables. Es además, un órgano consultivo por la Organización de las Naciones Unidas para el desarrollo de políticas sociales.

De esta misma manera interactúan cientos de organizaciones civiles en todo el planeta. Atraviesan todos los canales de participación política y social conocidos, sean los internos de un país o atravesando las fronteras nacionales, culturales y religiosas en los cinco continentes. Se las cuentan hoy por miles en la Argentina y cientos de miles en todo el mundo.

En el país hay registradas más de 13.500 y desarrollan sus actividades sobre problemáticas y ámbitos diversos: pobreza, salud, medio ambiente, cultura, educación, empleo, producción, defensa de pueblos originarios y trabajando por la integración en todos sus tipos y niveles, etc.

Sólo en Capital Federal y Gran Buenos Aires existen más de 5000. En la Provincia de Córdoba son más de 800, en Salta superan las 400, en Entre Ríos las 300, y otras miles distribuidas en el resto del territorio nacional.

Estas organizaciones no lucrativas representan a numerosos grupos de personas que han hallado otra manera posible de participación política en el sistema democrático. Y si bien restan ajustarse diversos aspectos en el funcionamiento de varias de ellas -en cuanto a cuestiones legales y mecanismos de financiamiento y control-, sin lugar a dudas protagonizarán en este siglo que recién se inicia junto al primer y segundo sector del desarrollo de una sociedad global cada vez más integrada e interdependiente.

A través de las organizaciones civiles se manifiesta -junto con el voto- una de las principales formas de participación ciudadana, representada en fuertes convicciones y a través de proyectos precisos para solucionar problemas comunes a toda la humanidad. Así, hay de manera conjunta entre los Estados, los organismos supranacionales, el sector privado y la ciudadanía representada en un cada vez más activo Tercer Sector.
Saludos
Rodrigo González Fernández
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domingo, septiembre 23, 2007

Enfoque gerencial

Enfoque gerencial

Competitividad responsable

915380Gustavo Manrique Salas
negocios@prensa.com

OPINIÓN. Panamá ha sido uno de los países de Latinoamérica que más ha trabajado y divulgado la importancia de la responsabilidad social empresarial. La Red del Pacto Global en Panamá, en la cual participan más de cien organizaciones del país, ha sido un gran promotor de esta tendencia mundial junto a otras importantes iniciativas que han impulsado un cambio importante en la forma de hacer negocios.

El próximo 30 de octubre se realizará el 2do Foro de Responsabilidad Social Empresarial: "Competitividad Responsable, Nuevo Reto de Panamá", un evento organizado por la Red del Pacto Global de Panamá en el marco del proyecto "Fomento de Prácticas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en Empresas Panameñas", auspiciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Este encuentro, dirigido a todas las personas e instituciones interesadas en el tema, será el escenario para presentar el premio a la empresa socialmente responsable.

Entre los invitados destacan: Ítalo Pizzolante, experto en comunicación estratégica y consultor del BID y María Ángeles Salle, consultora internacional. También contará con la participación de empresas como Cable &Wireless, Manzanillo Internacional Terminal, Hidroeléctrica Fortuna y la Autoridad del Canal de Panamá, entre otras.Para Pizzolante, "lo que ahora hace falta es evolucionar a un estado superior, pues la discusión sobre RSE hoy se traduce en programas y los programas responden a coyunturas. El salto se da cuando se convierte en proceso de gestión de empresa, allí se estaría dando el salto de responsabilidad social a empresa socialmente responsable".

Es en este escenario cuando comenzamos a hablar de competitividad responsable, un concepto que para Pascal Lamy, director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), destaca la importancia que tiene la responsabilidad social corporativa en el impulso del comercio y las inversiones.Apuntando en esta misma dirección, un informe de AccountAbility, titulado Responsible Competitiveness: reshaping global markets through responsible business practice, concluye que la práctica comercial responsable se está convirtiendo en un impulsor importante de la competitividad económica nacional y regional, especialmente para la comunidad empresarial de las economías emergentes. La convergencia de intereses para fomentar la competitividad responsable constituye una herramienta de gran valor para Panamá.

Hoy, comparten iniciativas de este tipo las empresas privadas, organizaciones no gubernamentales, gremios y asociaciones, universidades, instituciones del Estado y medios de comunicación como La Prensa entre otros, fortaleciendo el tejido social y modelando un entorno para alcanzar el desarrollo sustentable de Panamá.Así mismo, a finales del año 2006 Panamá fue sede de la reunión de la Federación Iberoamericana de Bolsas (FIAB), en la cual se planteó la importancia de que las bolsas de valores procuren incorporar a corto plazo reglas de responsabilidad social corporativa para las empresas que coticen acciones en estos mercados.

Actualmente Panamá se ubica en el puesto 62 de acuerdo al último estudio del Pacto Global de la ONU, un informe con el listado de 108 países (responsables del 96% del producto interior bruto mundial), ordenados en función de la "competitividad responsable" de sus empresas y en este escenario las perspectivas para Panamá son muy favorables.

El autor es representante de la Red Iberoamericana de Directores de Comunicación.

Saludos
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sábado, septiembre 22, 2007

esponsabilidad social empresarial y balance social (I)

Responsabilidad social empresarial y balance social (I)

Miguel Rendueles Mata /

 

"Reportar resultados en términos de inversiones sociales para un período determinado destinados a cumplir con las responsabilidades sociales pautadas por una organización"

Diversas definiciones se han dado a la responsabilidad social empresarial, siendo las más comunes aquellas que expresan que ésta no es más que el conjunto de prácticas empresariales basadas en valores éticos y en el respeto hacia los empleados, las comunidades y el ambiente; o una forma de gestión que se define por la relación ética de la empresa con todos los públicos con los cuales ella se relaciona y por el establecimiento de metas empresariales compatibles con el desarrollo sostenible de la sociedad, preservando los recursos ambientales y culturales, respetando la diversidad y promoviendo la reducción de las desigualdades sociales.

A partir de los años 70, teniendo como marco la crisis vivida por los países industrializados, comenzaron a retomarse diferentes planteamientos sobre la responsabilidad social de las empresas, cuestionándose la ética empresarial y surgiendo nuevas actitudes y valores del empresario frente al trabajo y al impacto de la empresa en la sociedad. Se incorpora este concepto como una manera de aplicar lineamientos o políticas sociales dentro del entorno empresarial, en la búsqueda de una gerencia más humana y sensible al entorno en el que se desenvuelve; pero sin contar con algún instrumento administrativo o financiero que pueda medir las inversiones o aportes destinados a los fines sociales.

Los estados financieros generados como parte de un proceso contable destinado a informar los resultados económicos de un período y como respuesta a las disposiciones legales gubernamentales e impositivas que rigen la operatividad de cada empresa, no representan el patrón de medida exacto para medir y evaluar el cumplimiento de los objetivos económicos y sociales de una organización con sentido de responsabilidad social.

Surge entonces la necesidad de un balance social como instrumento que permita reportar resultados en términos de inversiones sociales llevadas a cabo para un período determinado, a fin de comunicar e informar a accionistas, empleados y a toda la sociedad la aplicación de recursos destinados a cumplir con las responsabilidades sociales pautadas por la organización.

El balance social es definido como el estado que refleja información numérica, la cual muestra la situación en que se encuentra la organización en todo lo relacionado con el tema social y nace como respuesta a la necesidad que tienen las empresas bajo este nuevo entorno de responsabilidad social, de llevar un tipo de contabilidad diferente a la contabilidad financiera, y generar reportes específicos para medir y evaluar el origen y destino de recursos aplicados en el cumplimiento de los objetivos sociales fijados por la organización para un período determinado.

MÁS INFORMACION: PINCHA AQUÍ

http://www.laverdad.com/detallenew.asp?mostrar=10&idcat=2&idnot=61889

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Rodrigo González Fernández
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miércoles, septiembre 12, 2007

Proponen crear mesa nacional de RSE

 RSE
Colombia
Proponen crear mesa nacional de RSE

En el epílogo del encuentro "Colombia Responsable", el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios (ANDI), Luis Carlos Villegas propuso la creación de una Mesa Nacional de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en la cual confluyan las iniciativas de los empresarios, el gobierno y los organismos multilaterales para garantizar el cumplimiento de las metas del milenio.

En el epílogo del Encuentro Colombia Responsable, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios, Luis Carlos Villegas propuso la creación de una Mesa Nacional de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en la cual confluyan las iniciativas de los empresarios, el gobierno y los organismos multilaterales para garantizar el cumplimiento de las metas del milenio.

El dirigente sostuvo que sólo en la medida en que se unifiquen esos esfuerzos va a ser posible obtener mejores resultados en la reducción de la pobreza extrema, la disminución de la propagación del sida y la consecución de la enseñanza primaria universal para el año 2015, metas del milenio definidas por la Organización de las Naciones Unidas.

"La manera más efectiva de contribuir al cumplimiento de esos objetivos es evitando la dispersión de esfuerzos, iniciativas y recursos que en muchas ocasiones no son coherentes con las necesidades del país", expresó Villegas.

Agregó que las iniciativas de RSE no deben ser impuestas por el gobierno u organismos internacionales, ya que son acciones definidas de manera voluntaria por los empresarios, porque de lo contrario se corre el riesgo de que no fijen metas ambiciosas y se ejecuten sólo por cumplir la ley.

(Colprensa / LA PATRIA)
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jueves, septiembre 06, 2007

Esade y Stanford imparten programa sobre RSC

Esade y Stanford imparten programa sobre RSC
AméricaEconomía (Suscripción) - USA
Esade Business School y Stanford Graduate School of Business, organizan conjuntamente
un curso sobre Responsabilidad Social Corporativa, que durará tres ...
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miércoles, agosto 29, 2007

Periodistas y comunicadores participarán en seminario de RSE

Periodistas y comunicadores participarán en seminario de RSE
Enviado el 29 agosto a las 07:30

 La actividad contará con la presencia de Beatriz Calderón, consultora en RSE y Laureano Checa, profesional de la Universidad de Chile, además de la participación de la Subsecretaria de Minería, Marisol Aravena.



Con el objetivo de informar y capacitar a quienes hacen comunicación en la II Región sobre  Responsabilidad Social Empresarial, los beneficios de este modelo de gestión, las convenciones sobre las cuales se sustenta y la manera de hacerla efectiva y reportarla, además de dar cuenta de las experiencias de las empresas mineras de la zona en materia de RSE, los días 31 de agosto y 1 de septiembre se llevará a cabo el "Seminario de Responsabilidad Social Empresarial y Minería", dirigido a periodistas y comunicadores sociales de la región de Antofagasta.
 
La actividad que es organizada en conjunto por el Colegio de Periodistas Consejo Regional El Loa, el Centro de Comunicadores Sociales de Calama, Cedesco, y la Asociación de Radiodifusores de Chile, Archi- El Loa, contará con la presencia de destacados expositores expertos en la materia y representante de diversas empresas mineras existentes en la zona.
 
La presidenta del Colegio de Periodistas Consejo Regional El Loa, Cosset Avalos Sorialgalvarro, además de agradecer el apoyo de  la Ilustre Municipalidad de Calama, Minera El Abra, Codelco Norte, Minera Gaby y la Corporación de Desarrollo de la Provincia El Loa, Proloa, que han hecho posible que el seminario pueda concretarse,  destacó la alianza que se ha generado entre las diversas organizaciones que reúnen a profesionales de las comunicaciones de El Loa para la concreción de esta iniciativa de carácter regional:"Esperamos que esta no sea la última vez que logremos reunir a todos los periodistas y comunicadores sociales en torno a un evento que trate de un tema de interés público, como es el caso de la responsabilidad social de las empresas mineras existentes en la zona".
 
Del mismo modo, Elizabeth Chávez Jiménez, presidenta del Centro de Comunicadores Sociales de Calama, señaló la importancia que tiene para cada comunicador estar al día y conocer diversos conceptos utilizados en la actualidad para llevar a cabo el rol principal de informar a la comunidad: "Esta instancia es una buena ocasión para que todos quienes trabajamos en los diversos medios de comunicación  podamos reforzar nuestros conocimientos en cuanto a Responsabilidad Social Empresarial. Nuestros colegas así lo han entendido, lo que se ha visto reflejado en su interés por participar del seminario", puntualizó.
 
La inauguración de esta iniciativa, programada para el viernes 31 de agosto a las 11 horas en Park Hotel Calama,  contará con la presencia de la Subsecretaria de Minería, Marisol Aravena, para posteriormente dar paso a la charla "Responsabilidad Social Empresarial", con sus conceptos, antecedentes y beneficios, dictada por la consultora en RSE, Beatriz Calderón.
 
Laureano Checa, del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, será el encargado de cerrar el ciclo de charlas, el sábado 1 de septiembre, con el tema "Responsabilidad Social y Medios de Comunicación".
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Rodrigo González Fernández
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COMO IMPLEMENTARLA EN LA EMPRESA

COMO IMPLEMENTARLA EN LA EMPRESA

El papel de la responsabilidad social

Un curso de responsabilidad social empresarial y competitividad sostenible, que se desarrollará durante el mes de setiembre bajo la modalidad presencial y en línea, fue presentado ayer en el salón auditorio del Edificio El Productor, en Independencia Nacional 811 esquina F. R. Moreno.


La actividad académica se desarrolla en el marco del programa "Cohesión Social en el Mercosur" emprendido por los organismos internacionales Inwent, el Instituto del Banco Mundial, la Alianza Mercosur Alemania y su socia local la Red de Empresarios para el Desarrollo Sostenible (REDES).

El objetivo del curso es ofrecer a los participantes herramientas para el diseño, elaboración e implementación de programas de Responsabilidad Social Empresarial para ser aplicadas en diferentes tipos de organizaciones. Está basado en una plataforma web desarrollada por el Instituto del Banco Mundial y ha sido aplicado con éxito en varios países con más de 20.000 participantes.

En el curso se evalúa el nuevo papel del sector privado en la sociedad, donde se destaca la relación entre la RSE y la Competitividad Sostenible. Al final, los participantes serán capaces de crear su propio plan de acción de RSE promoviendo la necesidad de integrar este concepto a su gestión empresarial y nacional.

El encuentro va dirigido a empresarios, directores y gerentes de empresas, consultores independientes, funcionarios gubernamentales, representantes de OSC, académicos y alumnos avanzados, así como representantes del sector político.

REDES es una organización sin fines de lucro, que aglutina a empresarios que buscan extender el concepto de desarrollo sostenible dentro de su gestión empresarial.

Para más informes comunicarse con el Departamento Recursos Humanos de la Cámara de Comercio Paraguayo Alemana, teléfono 450-557 ó 446 594 o al correo rrpp@ahkasu.com.py.

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lunes, agosto 27, 2007

RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL

Entregan a niños de la Zona Norte herramientas para seguir en la ...
La Prensa Libre (Costa Rica) - Costa Rica
José Antonio Li, presidente ejecutivo del IMAS, apuntó que esta iniciativa se desarrolla como parte del Programa de Responsabilidad Social Empresarial, ...
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... Centro de Responsabilidad Social y Empresarial y Capital Social de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, Héctor Larocca. ...
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Gestión y negocios

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Listín Diario - Santo Domingo,Dominican Republic
El compromiso de Responsabilidad Social de esta escuela no sólo se predica sino que se practica. El pasado año Barna capacitó de manera gratuita 150 ...
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sábado, agosto 25, 2007

Afoa firmará con Nación un compromiso de Responsabilidad Social ...

Afoa firmará con Nación un compromiso de Responsabilidad Social ...
Misiones OnLine - Misiones,Argentina
Como primer acto consensuó el término de Responsabilidad Social Empresaria (RSE), entendido por el compromiso empresarial de llevar a cabo, en la medida de ...
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viernes, agosto 24, 2007

Palabras del presidente Uribe DE cOLOMBIA al clausurar congreso de Acopi

Palabras del presidente Uribe al clausurar congreso de Acopi

Bogotá, 23 ago (SNE). "Quiero saludarlos muy afectuosamente por la realización de este nuevo congreso nacional de las micro, las pequeña y las Medianas Empresas. Y saludar a su presidente, el doctor Juan Alfredo Pinto, a quien acabamos de entregar la Orden al Mérito por su valiosa trayectoria al servicio de una actividad tan importante para la vida social y democrática de la Nación, como es la pequeña y la mediana empresa.

Tuve oportunidad de conocerlo en 1990. Él en la Cámara y yo en el Senado, sacamos adelante la Ley 50, tan controvertida. Y hoy preguntamos: ¿qué habría pasado sin ella? ¿Qué sería del país y de los trabajadores y de los empresarios de haber mantenido el viejo sistema de retroactividad de cesantías? Malo para todo el mundo. Malo para los empresarios porque no paraba el taxímetro. Malo para los trabajadores porque les creaba cualquier clase de ilusiones y después les traía cualquier clase de frustraciones. Malo porque afectaba la confianza inversionista y laboral en el país.

Se necesitaba coraje. Y tuvimos un compañero en la Cámara de Representantes con coraje, el doctor Juan Alfredo Pinto. Al servicio siempre, con criterio democrático y social, de la iniciativa privada en su expresión de la pequeña empresa. Humanista, servidor público, a toda hora un líder de los intereses colectivos de la Nación.

Felicito al gremio de mis compatriotas de la pequeña y mediana empresa, por haber tenido el buen sentido de apoyar en el liderazgo a un colombiano tan destacado.

Ahora lo espera otra tarea: la tarea de representarnos en una economía sorprendente, que crecía al 1,5 al 2, y que con unas reformas empezó a crecer al 8. Que ha hecho una de las transformaciones en productividad más importantes del mundo. Una economía sorpresa, una economía ejemplo, una economía de un salto vertiginoso, la democracia con el mayor número de votantes del mundo.

Y hay una tarea, que sé que no es imposible (esta mañana me reuní con una delegación de empresarios de allá que ya empiezan a llegar a Colombia con mucho entusiasmo): traerse en los dos y medio largos años de Gobierno que nos quedan, cuando él va a estar allá, si quiera tres mil millones de dólares para invertir en nuestro país. ¿Ustedes creen que es capaz o no? Hay con quien y hay de dónde. Y aquí los necesitamos.

Mis compañeros de Gobierno han tenido la oportunidad de participar con ustedes en este congreso. El ministro Luis Guillermo Plata presentó el plan de apoyo a la renovación empresarial. La señora directora de Planeación, Carolina Rentería, el documento Conpes, que nos impone a todos tareas para sacar adelante la pequeña y la mediana empresa. Firmaron el convenio con la doctora María Elvira Pombo, directora de Proexport.

Yo tenía algunos temas para plantearles y el deseo de escuchar unas preguntas, unos comentarios, unas preocupaciones de ustedes, pero veamos alguna cosita: creo que en una patria que tiene dificultades, pero que tiene mucha esperanza, mucha combatividad, mucha garra para salir adelante, que no siente pereza, hay que resaltar las cosas buenas. Empecemos por las de casa. ¿Cómo estaba el gremio hace cinco años? En afiliados, en aportes. ¿Qué decía el termómetro del ánimo empresarial en el gremio hace cinco años?

PRESIDENTE DE ACOPI, JUAN ALFREDO PINTO: Teníamos 1.313 afiliados y hoy tenemos 7.011 afiliados. Estábamos en seis regiones y hoy estamos en 14 regiones.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA: De 1.300 a más de 7 mil. ¿Y cuántas regiones?

PRESIDENTE DE ACOPI: Teníamos seis seccionales Y ahora tenemos 14.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA: De seis regionales a 14. ¿Pagan las cuoticas?

PRESIDENTE DE ACOPI: A eso hay que batallarle mucho. Eso es duro. Teníamos 2.500 exportadores y hoy tenemos 7 mil exportadores en las pyme en general.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA: ¿Teníamos cuántos?

PRESIDENTE DE ACOPI: 2.500.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA: ¿Hoy?

PRESIDENTE DE ACOPI: Hoy hay 7.000 pequeños exportadores en Colombia.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA: Ese es el termómetro. ¿Cuántos afiliados había? ¿Cuántos hay? ¿En cuántas regiones y en cuántas está? ¿Cuántos eran los exportadores y cuántos hay? Ese es el termómetro.

PRESIDENTE DE ACOPI: Una más, Presidente: el 6 por ciento de los afiliados hacían inversión neta nueva y hoy el 45 por ciento de las pymes están haciendo inversiones nuevas.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA: Pero como siempre nos falta el centavito para el peso. Cualquier cosa que se vaya a hacer en nuestro país da mucha dificultad, pero se siente muy poquito. Uno cree que en un avance de Familias en Acción, en Banca de Oportunidades, en afiliación a la seguridad social, avanza mucho. Pero a la hora de la verdad, con tanta pobreza y tanta dificultad, no se ve. Es importante destacar ese ánimo inversionista en todos los afiliados de Acopi.

Yo quisiera intercalar con preguntas de ustedes algunos temas: la insistencia en el modelo colombiano, en los objetivos de Gobierno, el tema del acuerdo humanitario, el tema del crédito, la inflación, los tratados de comercio, el impacto de la inversión extranjera, los obstáculos como el de infraestructura, el tema del empleo, las cooperativas de trabajo asociado, los parafiscales.

Acabamos de escuchar un discurso muy bueno. Citas muy bonitas. Llegaron al alma. Qué le voy a competir a usted en discursos esta tarde. Permítanme plantear tres temas iniciales y en seguida les escucho unas preguntas, ojalá referidas a este temario.

Tema del modelo. En todos los foros de mi patria (políticos, gremiales), he venido hablando de la necesidad de hacer claridad sobre el modelo colombiano. ¿Por qué? Porque la situación política internacional lo requiere. Necesitamos que el mundo, al conocer a América Latina, conozca bien a cada país. Y en el lenguaje campesino, distinga a Colombia y sepa qué ocurre en Colombia.

América Latina estuvo en una moda de desmonte del Estado. Nosotros reformamos el Estado, pero no lo desmontamos. América Latina quiere ahora estar en otra moda: el estatismo, el cierre de oportunidades al sector privado. Nosotros no estamos en esa moda. Nuestro modelo político es de total espacio al sector privado con responsabilidad social.

La reforma al Estado. Nosotros pudimos haber dicho: que se muera Telecom, vamos a reemplazarla con el sector privado. Haber permitido que se desmantelara el Estado. No. La reformamos.

Hoy Colombia Telecomunicaciones es una empresa próspera, que no era. Con capacidad de inversión, que no tenía. Al día con los pensionados, que estaban en entredicho. Al día con la nómina activa. Con una inversión que se está adelantando de 8 billones. Que, con todos los operadores del sector de las telecomunicaciones, le va a traer un gran desatraso al país. Y la nación es dueña del 50 por ciento menos una acción.

Nosotros pudimos haber acogido cualquiera de los siguientes caminos en Ecopetrol. Decir: eso allá es intocable por ese antagonismo político, dejémosla que se muera. En el largo plazo no le hagamos nada. O dejémosla que se muera y promovamos simplemente refinerías privadas, desarrollos privados de hidrocarburos.

¿Qué hicimos? Primero, la reformamos en lo laboral, en lo pensional, y ahora estamos haciendo algo que hace cinco años no habría sido capaz de ofrecer: la capitalización. Se va a convertir a Ecopetrol en una de las empresas más importantes del continente y del mundo.

Ideológicamente, los que nos formamos en la universidad pública, mi generación, que estuvo en el corazón del debate ideológico de Colombia de los 70, habría sido incapaz de anticipar, por razones de fanatismo ideológico, el proceso de transformación de Ecopetrol. ¡Qué importante para el país!

Creo que si logramos la meta de que de 200 mil colombianos sean socios de Ecopetrol, eso produce una gran transformación en el espíritu nacional.

Estamos reformando las clínicas del Seguro Social. Quienes de ustedes son de Santa Marta, de Cartagena, de Medellín, habrán notado ya un mejor servicio en esas clínicas. Cartagena ya no a cargo de la vieja institución sino con un administrador–operador, una comunidad religiosa. Y la de Santa Marta, administrada ahora por la Fundación Cardiovascular de Bucaramanga. Y la de Medellín en un proceso con la Gobernación de Antioquia y la Universidad de Antioquia. Y vamos a reformar todas esas clínicas.

Hasta la fecha hemos reformado 419 entidades del Estado. A mí me preguntan: ¿cuál es el principal legado que usted le quiere dejar a Colombia? Y pregunto: ¿en qué? Y me dicen: por ejemplo, en seguridad.

El principal legado de estos ocho años que quisiera dejar en la convicción de mis compatriotas es que la seguridad es un imperativo de todas las horas. Es un valor democrático, es una fuente de recursos.

Y pregunto: ¿en qué? Y me dicen: en economía. Y digo: dos legados: la reforma administrativa y la confianza inversionista.

Si uno no hace la reforma del Estado, no hay reforma tributaria que sirva. Si uno no hace la reforma del Estado, no hay camino que permita superar los altos déficit y las crecientes tendencias de endeudamiento.

Esta reforma al Estado hasta ahora nos ha permitido ahorrar un punto del PIB. Ha sido crucial. Es uno de los determinantes para poder decir que se ha venido reduciendo el endeudamiento del 50 al 28. De cada 100 pesos que producíamos, debíamos entre 48 y 50. Hoy 28.

Teníamos un déficit en el Gobierno Nacional central (sumado el déficit, más el que estaba implícito y que se explicitó en este Gobierno: el agotamiento de las reformas del Seguro, que ahora lo tiene que compensar el presupuesto nacional con aportes), del 7 y medio. Debemos terminar este año entre el 3 y medio y el 3,8. Todavía muy alto.

A todo eso ha contribuido enormemente la reforma del Estado. Vamos a seguir reformando.

Hemos pasado por todo el Estado. Por ejemplo, la liquidación del IFI. Bancoldex incursionó en la política de crédito a la microempresa. Y la reforma del Sena, la liquidación de cinco entidades del sector agropecuario y la creación de una sola. En fin. Tenemos mucho entusiasmo con ello.

Punto filosófico: el Estado tiene que estar al servicio de la responsabilidad social, al servicio de la comunidad. No al servicio de la politiquería, no al servicio de excesos sindicales.

A mí me decía el sindicato de Telecom: Mire, Presidente, no nos echen toda la culpa a nosotros. Nosotros proponíamos pliegos de peticiones laborales y los gerentes accedían a ellos. Los gerentes salían, les dábamos un aplauso, nos olvidábamos de ellos. Y llegaba otro. Los gobiernos enviaban a Telecom gente a completar la pensión o a mejorarla. Y toda la culpa se le echaba al sindicato.

Tenían razón en ese reclamo. Hoy nadie se atreve a pedir un puesto en Colombia Telecomunicaciones, ni a pretender una acción clientelista allí. Ya nadie va a la Presidencia a decir: colóqueme a fulano en Colombia Telecomunicaciones. Se le contestaría: hable con los socios.

Todavía me piden puestos en la junta directiva de Ecopetrol. Apenas salga esta capitalización, le voy a decir: ¿ya habló con los otros 200 mil socios?

Un gran derivado de esta reforma es el buen gobierno que se gana en cada empresa.

Ahora, es un Estado no al servicio de un capitalismo de Estado, sino al servicio de un capitalismo de iniciativa privada con responsabilidad social. Eso es bien importante. Nosotros no queremos un capitalismo de Estado, no queremos capitalismo de monopolio de transnacionales o de monopolios nacionales. Nosotros queremos un capitalismo de emprendimiento, de mucho dinamismo en la gran empresa, en la mediana empresa, en la pequeña empresa. Todas van de la mano.

Estoy seguro de que muchos de ustedes en sus empresas medianas, pequeñas, tienen relaciones muy dinámicas con la gran empresa y con la micro. O son proveedores de unas, distribuidores de otras. Producen componentes para las unas, tercerizan con las otras. O sea que se necesita esa gran dinámica del emprendimiento en todas las áreas.

¿Y qué pensamos de la responsabilidad social, en un modelo donde el Estado le tiene que dar todas las oportunidades al sector privado con responsabilidad social?

Hemos querido que la responsabilidad social la miremos los colombianos en tres áreas:

Primero, en la transparencia en las relaciones de los inversionistas con el Estado: transparencia en la contratación, en la solución de litigios, en la tributación.

Segundo, solidaridad en la relación con las comunidades. Toda empresa tiene que tener solidaridad con su vecindario. Solidaridad que trascienda a sus clientes y a sus trabajadores. Lo que hemos dicho en el Cesar: responsabilidad social empresarial allí. Uno no puede permitir que una empresa extractora de carbón envíe 600 tractomulas al día, que crucen un casco urbano a través de una carretera destapada, levantando una polvareda que afecte la salud de los ciudadanos. La responsabilidad social obliga o a hacer una variante o a pavimentar esa carretera. Hacer que esa actividad empresarial no maltrate a esa comunidad del vecindario.

Y responsabilidad social en las relaciones laborales. Ni de capitalismo salvaje, ni de odio de clases. Relaciones laborales fraternas, dirigidas por los principios cristianos de la fraternidad. Creemos que eso es bien importante en nuestra patria.

Una nación con toda la vocación para el emprendimiento. ¿Hay en América Latina en un país comparable un gremio de pequeña y mediana empresa como este?

Yo creo que la fortaleza de este gremio muestra algo bien importante: me atrevería a decir que en América Latina, Colombia es el país con más dinámica de emprendimiento en pequeña y mediana empresa. La dinámica de este gremio lo dice. Y eso es una gran ventaja para que este país salga adelante. La vocación de mis compatriotas se orienta más a emprender, que a ser subalternos laborales.

Con unas líneas generales sobre el modelo, a mí me preguntan: Presidente, ¿y los objetivos de gobierno? Son tres: consolidar la seguridad, consolidar la confianza inversionista y cumplir nuestras metas sociales.

Falta mucho en seguridad, en cabecillas, en secuestrados. Hemos avanzado mucho, pero falta mucho. En este país, todos, empezando por el Gobierno, tenemos que que estar mirando todo lo que falta, diariamente, reconocerlo, para trabajar con mucho ahínco para lograrlo.

Todavía tenemos problemas graves en la seguridad cotidiana. Si bien delitos como lesiones personales, hurto a residencias, hurto a personas, hurto a establecimientos de comercio, en términos generales han disminuido, hay ciudades donde no, como Barranquilla. Entonces todos los días hay que estar trabajando ese tema. Lo más importante es tener una voluntad permanente, inclaudicable, en materia de seguridad.

Y me hacen una segunda pregunta muchos compatriotas: ¿usted por qué habla más de confianza inversionista que de crecimiento económico?

Puede hacer crecimiento económico por la aparición y explotación de un pozo de petróleo, pero se agota y termina esa dinámica. O por una bonanza cafetera, pero se agota y termina esa dinámica. O porque se afectó la producción de un producto básico en un país por una tragedia y entonces se valorizó el nuestro, pero se recupera el otro país y se acaba esa dinámica.

Cuando hay confianza inversionista se garantiza un crecimiento económico alto, sostenido, de largo plazo. A fe que lo hemos logrado.

En la asamblea de la Andi, hace 15 días, veíamos unas cifras muy importantes: hace cinco años, de cada 100 pesos que se producían en Colombia, se invertían 12 ó 15. Ahora se invierten entre 25 y 27.
El sector privado invertía 6 y medio. Ahora invierte entre 19 y 21. Reto: sostenerla. Sostener esa confianza inversionista. Eso es, finalmente, lo que nos va a resolver el problema del empleo. Eso es, finalmente, lo que nos va a permitir los recursos para la inversión social. Eso es, finalmente, lo que nos va a dar mayor productividad, mayor competitividad, mejor ingreso y la posibilidad de menos inequidad en la distribución del ingreso.

A esa confianza inversionista confluyen muchos aspectos: el modelo. Yo procuro, en la Presidencia de la República, recibir todos los inversionistas que llegan a Colombia. Y veo entusiasmo por las garantías que da Colombia.

La confianza inversionista depende de la insistencia nuestra en la seguridad, de la salud fiscal, buen manejo de la economía; de orientar la tributación para estimular la inversión. Lo hemos hecho.

Yo creo que los estímulos tributarios que hay hoy en el país son muy importantes para estimular inversión. Y no fue fácil. El país era un país muy opuesto, en su academia económica, en sectores de la política, a utilizar este tipo de incentivos.

Nosotros, con mucha dificultad, logramos introducir unos en el 2002, transitoriamente, y preservarlos y convertirlos en permanentes en nuestra Reforma Tributaria de 2006.

Ese 40 por ciento de deducción a todas las inversiones… La posibilidad de que eso no se tenga que utilizar en un solo año, sino que se pueda convertir en un crédito fiscal del cual se haga uso en el número de años que se requiera. El nuevo tratamiento a las pérdidas. El tema bien importante de los estímulos a sectores particulares, específicos; a los biocombustibles, a los cultivos de tardío rendimiento, a la madera, a las empresas de turismo ecológico, a los nuevos hoteles, a la remodelación de hoteles. Yo creo que todo eso ayuda mucho a la confianza inversionista.

Ayuda mucho el nuevo concepto de las zonas especiales. Primero, los inversionistas no se tienen que ubicar en una zona en particular, pueden escoger sitio. Y tienen hoy el derecho legal de pedir que en el sitio que ellos escojan se les permita actuar como empresa de zona especial y puede ser para un solo inversionista. El concepto de monousuario que tanto reclamaron ustedes.

Segundo, puede funcionar como zona especial no solo en la medida que exporte, sino también para vender en el mercado interno. Si venden en mercado interno paga arancel y paga IVA. Pero la tarifa preferente del 15 por ciento es igual, exporte o venda en el mercado interno.

Y algo bien importante: Además de tener esa tarifa reducida del 15 por ciento, si esa inversionista hace inversiones tiene también la deducción del 40. Yo creo que eso hace al país muy, muy atractivo para invertir.

Hemos desmontado el impuesto de remesas. La ley que permite firmar los pactos de estabilidad -espero que el ministro Plata, de Comercio, Industria y Turismo, dé un buen balance de pactos de estabilidad a final de este año-.

Y nos hemos comprometido con los gremios a seguir trabajando en todo lo que deba hacerse para garantizar más estabilidad, trascender esta ley que ha sido aprobada.

Los TLC (Tratados de Libre Comercio), que les dan a los colombianos mayor oportunidad, se constituyen también en factor de confianza inversionista.

La seguridad y la confianza inversionista son presupuestos para poder cumplir con la política social. Sin seguridad y sin confianza inversionista no hay recursos.

La política social se reduce a un discurso. Y muchas veces la historia de Colombia ha mostrado que en materia de política social se da mucho discurso y poco resultado. Mucho tilín, tilín y muy pocas paletas. Uno tiene que coger si hace una política social con prosperidad o sin prosperidad.

Si la hace sin prosperidad, simplemente reparte pobreza. Si la hace con prosperidad, reparte bienestar; puede crear equidad redistributiva. Nosotros tenemos confianza en eso.

Nos hemos propuesto unas metas muy ambiciosas. Metas en educación, como la plena cobertura en educación básica, 34 por ciento de cobertura en universidades, multiplicar por 5 el Icetex.

El Sena, al final de este Gobierno, tendrá seis millones de estudiantes por año. Empezamos con un millón 100 mil. Este año debe terminar con un millón 200 mil estudiantes permanentes en ambiente virtual.

Nos hemos impuesto una meta muy ambiciosa en Familias en Acción: estamos llegando a un millón y medio; cien mil aquí en Bogotá. Se les da a esas familias un subsidio para la educación y la nutrición de sus hijos. Y algo bien importante: yo creo que ese es uno de los programas, como los programas de Bienestar Familiar, donde la política social se convierte también en un gran factor de activación económica.

Millón y medio de Familias en Acción equivale a un desembolso anual de billón 300 mil, billón 400 mil millones. Recursos directos a las familias. ¿En qué lo gastan? Ellas no van a enviar ese dinero al extranjero ni lo van a ahorrar. Lo gastan en vestuario, calzado, alimentación. Cuánto tonifica eso la economía.

Yo quiero esperar el primer pago en las grandes ciudades, porque estábamos apenas en los pequeños municipios. Y tengo confianza que eso se va a sentir, que eso se va a sentir en la demanda, que eso va a ayudar muchísimo.

Como lo de Bienestar Familiar. Estamos pasando de 2 millones 300 mil jóvenes en restaurantes escolares a 4 millones. Eso le ayuda mucho al tejido social de la Nación y cuánto reactiva la economía. Servir 400 mil almuerzos al día equivale al almuerzo de 400 mil monterianos; 400 mil almuerzos que se le están sirviendo a 400 mil ancianos.

Atender un millón de ancianos entre almuerzos y subsidios, cifra a la que vamos a llegar -este año debemos terminar en 750 mil, empezó el Gobierno con 60 mil-, yo creo que eso ayuda muchísimo.

Allí hay una especie de sincronía entre la política social para superar exclusión y la política económica para superar exclusión.

Superamos exclusión vía política social y vamos vinculando más sectores excluidos a las corrientes dinámicas de la economía, a través de la activación económica que se produce con la aplicación de la política social. Por eso ese engranaje entre los tres objetivos.

Y viene Banca de Oportunidades. No es una tarea fácil. Prestarle a un riquito es muy fácil. Prestan 100 millones por teléfono, ahí mismo se los abonan en cuenta. Prestarle a un pobre es muy difícil. Esa es la tarea en que estamos empeñados en Colombia.

Prestarle a una señora que tiene una venta ambulante -no la pongamos sino en mi ciudad de Medellín- 400 mil pesos para que vaya a la prendería y saque la plancha que la tiene empeñada, pague 200 mil pesos en la prendería y los otros 200 mil pesos los utilice para surtir la chaza. Eso es muy difícil, pero lo estamos logrando.

La meta en el primer Gobierno era apoyar con crédito millón 800 mil empresarios. En este segundo Gobierno, cinco millones.
Ya logramos un millón 250 mil. Es un tema, yo insisto, cansosamente, cada sábado, en Banca de Oportunidades porque es el único camino.

Si uno sueña con eso, pero no sale a trabajar, no lo logra. Entonces, por eso, semanalmente, sábado tras sábado, insistimos en eso.

No hay cosa más emocionante que saber que un compatriota que está recibiendo por primera vez un crédito institucional, sale con él a pagarle a la usura, a la casa de empeño, y le queda para un capital de trabajo.

Cuando nosotros empezamos, la cartera del sector microempresarial representaba el uno y medio de la cartera total del sistema financiero. Hoy representa más del cinco; tenemos mucha, mucha fe en esto.

Ahora, hay temas muy delicados. Por ejemplo, el acuerdo humanitario, frente al cual nosotros tenemos dos… Ahí sí corren los periodistas; véanlos cómo dinamizan esas máquinas. Pero les voy a decir antes de que las prendan… Nosotros tenemos ahí dos principios que yo llamo inamovibles: no al despeje y que los guerrilleros que lleguen a salir de la cárcel no vuelvan a delinquir.

Y eso no es caprichoso. Mire, hemos hecho muchos esfuerzos nombrando facilitadores, liberando unilateralmente guerrilleros. Las dos liberaciones suman 177 guerrilleros. La liberación del señor Granda, quien hoy está en Cuba a solicitud del Presidente (Nicolás) Sarkozy…

Por el despeje ustedes no saben las llamadas que uno recibe de Algeciras. Cuando allá proponen el despeje de Algeciras o de Florida y Pradera. Me llamaban de Algeciras y me decían 'Presidente, mire, aquí estuvimos 40 años despejados en poder de la guerrilla; ahora que se está recuperando la presencia de la institucionalidad, ¿por qué se va a despejar esto'.

El país estuvo mucho tiempo despejado. Lo vimos en esas regiones colombianas. Y aquí no estaban en la gloria. Aquí se trataba de ocultar en el lenguaje oficial la presencia de todos esos grupos.

Yo recuerdo la campaña 2001, 2002, la presencia de las milicias Antonio Nariño de las Farc en Bogotá y de grupos paramilitares en algunos sectores de Bogotá, como el barrio Restrepo.

El país estaba despejado. Yo creo que lo que hay que hacer es recuperar plenamente el control institucional. La gente le dice a uno 'pero sí usted ha dicho, Presidente, que una Colombia sin guerrilla, sin paramilitares, sin narcotráfico, donde los ciudadanos tengan la exclusiva protección de las fuerzas institucionales de la Patria, ¿por qué van a echar para atrás? ¿Por qué van a despejar?'.

Y con un problema práctico: a nosotros ya nos falta menos de tres años. Un despeje es darles un recreito a los terroristas para que eludan la acción de la Fuerza Pública. Y yo sí no les doy un solo minuto de recreo. ¡Qué tal!

Vamos a ver quién se cansa primero en estos dos largos años que nos quedan: si ellos de maltratar a los colombianos o el Presidente de la República de trabajar con entusiasmo para acabar con el terrorismo.

Esa apuestita sí la hacemos y tengan la seguridad de que se la ganamos porque no nos vamos a cansar un momento. Enfrentamos el terrorismo con todo entusiasmo, porque mi generación no ha vivido un día completo en paz y queremos que las nuevas generaciones puedan vivir felices en el suelo de la Patria.

Ahora me dijo el doctor Correa Calderón, el presidente de la Junta, que su niñita está cumpliendo hoy diez años, que le escribiera una notica. ¿Qué le escribí yo? 'Felicitaciones por su cumpleaños. Mi fervoroso deseo: que viva feliz en Colombia'. Para que la nueva generación de colombianos puedan vivir feliz en la Patria esta tiene que ser una Patria de emprendimiento, de costumbres sanas. Una Patria alegre como es, espontánea como es. Pero sin las plagas del terrorismo, el narcotráfico y sus aliados.

¿Y por qué el otro inamovible que los que salgan de la cárcel no vuelvan a delinquir?

Se ha hecho un esfuerzo muy grande. Cuando empezó este Gobierno había alrededor de 60 mil terroristas en todos los grupos. Anoche decía Frank Pearl, el Alto Consejero Presidencial para la Reintegración, que se han desmovilizado en el Gobierno más de 45 mil. Los que están en el programa de reinserción más los que ya salieron, eso suma alrededor de 12 mil guerrilleros; los otros son paramilitares. Diría yo que hoy no hay paramilitares y hay un gran debilitamiento de la guerrilla.

¿Por qué no hay paramilitares? Sí, unos de ellos no se sometieron a la ley. Están fugitivos. Otros de ellos han reincidido. De los reincidentes se ha capturado a más de mil y se le ha dado de baja alrededor de 500.

¿Por qué digo yo que no hay paramilitares? Porque hoy no hay bandas privadas de criminales en el país, cuyo propósito sea enfrentar la guerrilla. Hay esas bandas emergentes de extorsión, secuestro, narcotráfico o guerrilla. Pero si algo bueno hemos recuperado en Colombia, aquello que nunca debimos perder, es que hoy es solamente el Estado, a través de las fuerzas institucionales, el que en toda Colombia le hace frente a la guerrilla.

Yo diría que por eso, a pesar de los problemas con todas esas bandas emergentes, que no las vamos a dejar pelechar; de los problemas con el narcotráfico, haber recuperado ese monopolio estatal nos permite decir que hoy en Colombia no hay paramilitares y hemos debilitado bastante la guerrilla.

Pero eso ha tenido un costo muy alto. Solamente este año han muerto más de 300 integrantes de la Fuerza Pública. Si ustedes van a los pabellones de sanidad del Ejército y de la Policía hay 1.700, entre soldados y policías, mutilados por las minas antipersonal.

La Fuerza Pública necesita motivación. Un soldado mutilado, un policía mutilado entiende que un guerrillero salga de la cárcel en aras de un acuerdo humanitario. Lo que no entiende es que ese guerrillero se reincorpore a delinquir. Nosotros decimos 'sí, estamos en la disposición de soltar unos guerrilleros, pero que salgan con el compromiso de no volver a delinquir'. ¡Qué tal después de este sacrificio soltarlos para que vayan a reforzar las filas de las Farc, para asesinar y para secuestrar! Yo creo que no puede ser. Por eso tenemos esas dos restricciones, apreciados compatriotas, al tema del acuerdo humanitario.

Tema de los TLC: Hemos firmado el acuerdo de comercio Comunidad Andina Mercosur; el acuerdo con Chile. Estamos negociando un acuerdo para desmontar barreras inversionistas con Perú; firmamos el acuerdo con 3 países centroamericanos; empezamos a negociar con Canadá -a propósito, fui informado hoy de unas declaraciones públicas muy favorables a Colombia sobre los TLC del Primer Ministro (Sthepen) Harper de Canadá-. Estamos negociando el acuerdo de comercio entre la Comunidad Andina y la Unión Europea. Aspiramos el reintegro de Venezuela a la Comunidad Andina.

Le hemos ofrecido a Venezuela que considere algunos puntos. Por ejemplo, que la Comunidad Andina permita un status especial para el reingreso de Venezuela; para que Venezuela pueda preservar una especie de discrecionalidad para el manejo de algunos de los temas que se refieren a la integración. Y también incluir una cláusula social que nos comprometa a todos a informar ante la Comunidad Andina sobre cómo avanza el tema de la superación de la pobreza, del empleo de calidad, del apoyo del emprendimiento, de la construcción de equidad, de la afiliación a la seguridad social, etc. Y estamos con todo el entusiasmo para lograr algunos acuerdos de protección de inversiones. Me parece que la situación esta madura para avanzar en el acuerdo con la India.

Esta mañana recibí un grupo de inversionistas hindúes y unos datos muy interesantes: primero, ya han hecho grandes inversiones en nuestro país en petróleo. Pero están invirtiendo en exploración con mucho entusiasmo.

Segundo, se están vinculando al país en todo el sector de los servicios públicos, que tanto necesitamos en acueducto y alcantarillado en tantas regiones de Colombia.

Tercero, en el tema de los software. Ya hay empresas indias aquí, contaba que hay una empresa hindú con 250 ingenieros de sistemas en Colombia, trabajando en la prestación de servicios de software.

Y cuarto, en algunos meses va a empezar nuestra farmacia a vender medicamentos hindúes, de óptima calidad. Otro oferente de medicamentos que ayuda mucho a la regulación de los precios en favor de la salud de los colombianos, del acceso de los colombianos a la salud.

Dicen que en la primera etapa van a ingresar aquí a vender sus medicamentos, y en una segunda etapa, a construir sus factorías. Confió que nuestro Embajador, nuestro Ministro, nos puedan dar la noticia en pocos meses de que firmaremos el acuerdo de protección de inversiones con India. Y ojalá lo podamos hacer con China. Vemos eso con mucho entusiasmo.

Bueno, hay tantos temas y tantos que son obstáculo. Cuéntenme algunos de ustedes qué obstáculos están viendo para el crecimiento de sus empresas".
 
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